Protos y Tipos 2019

Hay que ver cómo pasa el tiempo, un año más viejos y otro Protos y Tipos a la saca. Pues sí, hace un par de semanas nos fuimos a Zaragoza a cumplir con el evento del año para cualquier jugón de verdad, de los que se atreven con todo y se lanzan a probar ya no las novedades, que eso lo hace cualquiera, sino lo que está por venir y por diseñar.

Antes de seguir debo deciros que no me he acordado de hacer casi ninguna foto (cada vez soy más desastre), pero vamos allá y a ver que sale. Este año éramos un buen puñado de valencianos viajando al PyT y nos organizamos para contaminar poco y gastar menos. Nosotros fuimos de los primeros en salir, entre otras cosas porque llevábamos los dosieres del PyT, junto con los juegos, algunos encargos, el equipaje… llenos hasta arriba de todo. Viaje sin incidencias salvo que se jodió el aire acondicionado a mitad de camino (ya pasó el año pasado no sé si será por la altura), pero conseguimos llegar sin más incidentes que un poco de sueño.

En el coche camino a PyT

De camino a PyT bañados por la luz celestial de San Draft.

Desembarco en el hotel y para las habitaciones. El hotel estaba bien aunque era muy, muy viejo y eso se notaba en detalles como el tener moqueta hasta en los picaportes o que en las habitaciones solo hubiera dos enchufes y ninguno de ellos en la cabecera de la cama, muy años 80 todo. Pero las camas eran grandes y cómodas, la ducha ya tal… ¬¬

En estos eventos multitudinarios, llega un momento en que conoces a tanta gente que te pasas la vida saludando, repartiendo besos y abrazos y tomando cañas (dios, que vida más dura). Este PyT no iba a ser menos, así que después de despejar la cabeza y descargar nos marchamos a tomar una cervecita para ir calentando motores. Como no tengo una línea temporal muy clara voy a ir soltando los juegos que probé sin ningún orden concreto, espero no olvidarme de ninguno. Pero antes voy a hablar un poco del PyT.

Un PyT cada vez más grande.

Si el año pasado ya éramos un cristo de gente, este nos juntamos 288 personas (a una media de 2-3 protos por barba… O_o) y una vez más el evento fluyó a las mil maravillas. El evento ha crecido un año más, pero no solo en asistencia, también en actividades.

El sábado pudimos disfrutar de un montón de charlas muy interesantes que cubrían todos los aspectos del juego de mesa; diseño, fabricación, derechos de autor, relación con editoriales. Charlas que por otro lado se grabaron y podréis ver en un futuro en el canal de Ludo (cuando digo se grabaron quiero decir que Paco Gurney las grabó, muchas gracias por el esfuerzo de pasarse todo el sábado currando). Este año se estrenó la Game Jam, un evento de creación de juegos y se repitió experiencia con el Playtesting organizado.

En resumen, el evento se va expandiendo hacia una actividad más profesional y espero que el año que viene siga creciendo en esa dirección.

Foto de grupo de PyT 2019

La foto de grupo de PyT 2019.

Más grande, más caro y más cómodo.

Este año se optó por probar un nuevo hotel, después del desastre culinario del año pasado, esta vez en el centro de Zaragoza y sin pensión completa. Para mí ha sido todo un acierto, no solo resulta más cómodo para aquellos que no se alojan en el hotel, sino que además puedes comer lo que quieras en la amplia oferta de bares y restaurantes que hay alrededor. La contra es que el precio ha subido, pero no me parece mal en absoluto y creo que vale la pena la libertad que ofrece este nuevo formato a la hora de las comidas.

Os dejo un par de recomendaciones culinarias: El Maria’s Cantina, un tex-mex de los que te mandan al hospital con las arterias al borde del colapso, toneladas de queso. El japonés que hay a un par de calles, buffet libre con mucha variedad de sushi.

Comiendo en Maria's Cantina

El Chili-Dog de Paz causó furor y volvimos al día siguiente para pedirlo todos los demás.

Los juegos.

Ahora sí, voy a contaros un poco lo que probé en el PyT (al menos de lo que me acuerdo, perdón si me olvido de alguno). También podéis escucharlo en el especial de Días de Juego al que me invitaron y en el que dimos un repaso de todo lo que habíamos jugado los allí reunidos.

Hipatia (yo mismo)

Yo venía con la intención de sacar mis dos juegos nuevos, el Hipatia y el Pasteur, pero al final solo jugué un par de partidas al Hipatia, aunque fueron muy productivas. Yo creo que este año es de las veces que he jugado menos a mis juegos, pero no me arrepiento en absoluto. He podido probar unos cuantos juegos de otros autores y me he inflado a dobles de cerveza : )

prototipo Hipatia

Una partida de Hipatia para ver si lo rompían un poco (lo hicieron).

La lonja (Jorge Barroso).

Un juego de subastas, con muchos flecos que corregir y con un elemento distintivo del tamaño de un camión, literalmente. En este juego vamos a hacer una subasta inversa por un lote de pescados, es decir partimos de una cantidad que va a ir bajando hasta que algún jugador se lance y compre el lote. Los pescados vienen en diferentes colores y los usaremos para completar pedidos que nos darán pasta. Pero lo importante no está en la subasta, que ya la hacen muchos juegos, sino en “la caja”. La caja es eso, una pedazo de caja de madera de 30x30x30 con un pulsador rojo encima y una pantalla digital en un lado. La coña está en que solo el jugador inicial puede ver la pantalla, canta el precio inicial a los jugadores y cuando pulsa el botón esta cifra empieza a bajar como un cronómetro. Los jugadores deben calcular en cuanto está la cifra y cuando lanzarse a por el botón, con cuidado de ir demasiado pronto y quedarse sin dinero a mitad de partida. Un ejemplo claro de cómo un elemento distintivo puede marcar y dominar un juego y convertir algo, que de otro modo pasaría desapercibido, en un buen producto.

prototipo La lonja

La cajaaaaa….

Junkyard (Shei Santos, Israel Cendrero).

Una de las últimas creaciones de Llama dice. Un juego de colección de sets con un sistema de draft. En el seremos los encargados de un desguace de coches y trataremos de apilar los vehículos que vamos adquiriendo en el draft en columnas del mismo color, tratando siempre de que los coches en peor estado estén en la parte de abajo. Durante el draft también conseguiremos dinero, que usaremos para operar la grúa y colocar los coches en los diferentes montones. A falta de ajustar algo el sistema de puntuación e implementar alguna reglar que rompa la dinámica de turnos me pareció resultón. Habrá que seguirle la pista que estas llamas no dan puntada sin hilo.

prototipo Junkyard

Foto expoliada del blog de las llamas.

Myths of the mountains (Eduardo Horna).

Un euro sencillo de construcción de patrones, los jugadores tratan de recrear un paisaje de montaña con unas cartas que representan estanques, montañas, bosques y ¿casas? Cada turno cogeremos nuevas cartas de construcción y recursos para poder jugarlas. También podremos activar a unos personajes especiales extraídos del folklore nacional que nos permitirán realizar acciones especiales. Todo con el objetivo de cumplir agrupar cartas del mismo color a la vez que jugamos con el equilibro de los tipos de terreno que hemos construido. El núcleo del juego funcionaba aunque necesitaba ajustar cosas como los poderes de las cartas especiales o los marcadores de equilibro.

prototipo Myths of the mountains

Foto robada sin pudor del twitter del autor : P

Rapsodia (Juan Carlos Romero).

Otro juego de construir patrones, en este caso partituras musicales que se formaban poniendo unas losetas con las notas musicales y tratando de puntuar el máximo número posible de objetivos en función de las partituras creadas. El motor del juego eran unas cartas que los jugadores usaban para determinar el orden de turno y que fichas podían colocar. El juego tenía cierto nivel de complejidad, aumentado por el uso de muchos tecnicismos relacionados con la música.

prototipo Rapsodia

Componiendo música euro.

KO (Mark Muñoz y Andrés Saldeño).

Un juego de boxeo muy entretenido que usaba un enorme mazo de cartas para repartir los sopapos. La parte más divertida eran las caras de los boxeadores (Rocky y Mr. T.) que estaban formadas por 4 losetas que iban mostrando un aspecto cada vez más magullado de las partes de la cara. El juego combina varias mecánicas de manera bastante acertada y aunque necesitaba algo de trabajo, sobre todo de simplificación de componentes y algunas de las mecánicas, le vi bastantes posibilidades. Este es otro ejemplo de presentación dominante, había dos componentes (las caras de los boxeadores y un tablero con dos figuras) que seguramente se podrían sustituir por algo mucho más económico y sencillo de producir, pero que eran lo que hacían el juego tan atractivo.

Lost in wonderland (Óscar Romero).

Un juego con mecánicas tipo mankala en el que trataremos de meter los conejos de nuestro color en los distintos agujeros del tablero. Al final de la partida, cada uno de esas “madrigueras” se puntuar según su propia regla de puntuación para decidir el ganador. Además disponemos de unos conejos blancos que no pertenecen a ningún jugador que pueden usarse para activar algunas habilidades especiales. Funcionaba bastante bien salvo un pequeño desequilibrio en el tablero de juego que habría que corregir. Un juego visualmente muy bonito y que puede ir directo a la editorial esta francesa que hace juegos sobre cuentos clásicos.

prototipo lost in wonderland

Foto del dosier (creo qeu he hecho 6 fotos en todo el evento T_T)

The king’s unicorn (Eugeni Castaño).

Un juego de Eugeni, bueno… de alguien a quien tiene encerrado en su sótano porque no se parece a nada de lo que hace normalmente. Este nos pilló de madrugada y cansados, pero como era un juego de él y siempre lleva parties y fillers muy animados nos lanzamos a probarlo. Además el tema era genial, un rey que quería regalarle a su hijo malcriado un unicornio y como los unicornios no existen los jugadores tenían que entrenar un disfrazar a unos cerdos mágicos para que colaran como unicornios, la risión… y resulta que era un euro de selección de acciones. En el juego tenemos varias acciones disponibles; dar de comer a nuestro cerdo, hacerle cagar joyas, entrenarlo y comprarle cosas para que esté guapo, disfrazarlo de unicornio y dejar que se relaje para que se le pase la mala ostia. Durante la partida se llevan a cabo tres fases de puntuación en las que el rey evalúa a nuestros cerdicornios para ver si dan el pego. El juego funcionaba bastante bien aunque la mecánica del estrés frenaba mucho el juego. Cuantas sorpresas esconde este hombre.

prototipo king's unicorn

Unicornios in the night.

Rey Midas (Eugeni Castaño).

Otro del mismo autor, este sí que era un party. En este título somos ladrones que han recibido el encargo de desvalijar el palacio del rey Midas, cada turno el jefe de los ladrones nos dirá que quiere que le llevemos dos o tres tipos de objeto de los 4 que hay en el juego. Estos objetos se representan por un montón de tokens con los dibujos de los mismos y cuando empieza el turno los jugadores deben recoger tantos como puedan. La gracia está en que hay dos tipo de objetos; los que tienen una pálida línea amarilla alrededor (que son de oro y los que tenemos que robar) y los que no la tienen (que son los que ha tocado Midas y no son de oro de verdad). Antes de empezar el turno los jugadores miran la mesa y tratan de memorizar dónde están las fichas que quieren capturar, entonces todos los jugadores se ponen un antifaz con lentes amarilla y empieza la fiesta. Si de normal ya no se distingue muy bien el amarillo pálido de los objetos, con el filtro de color de las lentes ya es algo imposible y debes confiar en tu memoria. Muy divertido y funcional, seguro que el juego encuentra editor en breve.

Viaje al centro de la Tierra (Alberto Millán).

Este fue uno de los juegos que más me gustó, un Roll&Write sin roll donde los jugadores deben viajar al centro de la Tierra, emulando las aventuras escritas por Verne. Básicamente se trata de hacer una línea que una el punto de entrada con cualquiera de los tres puntos de salida y durante el viaje recoger fósiles, animales exóticos y otras maravillas de nuestro viaje para asombrar al mundo cuando volvamos. Cada turno se sacan 2 cartas, una nos dice en que fila o columna vamos a pintar y la otra el elemento a poner. El juego está muy chulo e implementa un sencillo sistema de interacción entre los jugadores que básicamente consiste en bloquear una casilla a uno de tus rivales cuando sale la carta de dinosaurio. Como he dicho un juego muy guay y que sospecho va a acabar publicado más pronto que tarde.

prototipo Viaje al centro de la Tierra

Y seguimos robando fotos, esta vez a Marc : )

Despistas (Marc Fresquet).

Este es otro de los juegos que causo furor en el evento y que varios editores miraron con ojitos. Nosotros lo jugamos de vuelta a casa porque llevaba al autor en el asiento de atrás. El juego es una mezcla entre el Concept y el código secreto, dos equipos con sus respectivos capitanes deben tratar de adivinar una palabra común que solo los capitanes conocen. La cosa es que los capitanes van dando pistas una después del otro con la peculiaridad que el primero en responder es el equipo contrario, eso hace que dar una pista demasiado clara no sea una buena idea y es mejor despistar un poco con la esperanza de que tu equipo acierte en el rebote. Muy divertido, se puede jugar en cualquier lado y solo necesitas una baraja de cartas.

prototipo Despistas

Que ya puestos a robar, dónde se roba una se roban dos.

Y alguno más se me queda en el tintero pero con mi memoria de pez y las pocas fotos que hice, es lo que hay.

Resumiendo, este evento siempre ha sido un referente para los autores pero cada vez se hace más grande y más potente. Si quieres ser autor de juegos de mesa es un evento que no puede perderte, así que si nunca has ido empieza a ahorrar porque es de las cosas que marcan un antes y un después en tu desarrollo profesional como autor.

Nos vemos en la próxima entrada que si puedo serán las actualizaciones de la sección de portafolio con los nuevos protos. Recordad como siempre que podéis seguir las RRSS en Twitter, Facebook e Instagram.

P.D.: Voy a remarcar el único puntito negativo del evento, “los del stand”. Ya sea por desconocimiento (apuesto por esto) o por desconsideración (espero que no), siempre hay algunos que confunden el PyT con un evento en el que exponer su juego a compradores y tienen una mesa en “propiedad” durante todo el evento, 24h. Este año, como siempre, pasó con algunas mesas, recuerdo un juego de minis que se pasaba horas y horas si nadie sentado (el año pasado fue otro juego de minis, va a haber que prohibirlos…).

Señores, PyT no es para eso, para enseñar el juego a 400 personas tienes Jesta, LES, Córdoba, DAU… pero aquí no, aquí se viene a sacar el proto y que otros jugadores te lo rompan para mejorarlo. Y por supuesto a devolverles el favor, porque si tu juegas 14 partidas a tu juego es porque hay un montón de gente mucho más generosa que juega solo 2 o 3 veces a su juego y 12 a los de los demás. Si todos hiciéramos lo mismo tendríamos 60 mesas con su autor sentado mirando al infinito. Venid con esa idea la próxima vez, disfrutaréis más y ayudaréis a vuestros colegas, sed el tío del 3/12 no seáis “los del stand”.

FIJ2019 Cannes

Hola a todos, este año he estado en el FIJ de Cannes gracias a la plaza que me dieron, desde el FIJ de Córdoba, la asociación Jugamos Todos. Muchas gracias por esta oportunidad de pasear mis protos por el extranjero y tratar de engañar a los franceses para que me los compren (ya veremos si con éxito o no…).

Voy dejaros aquí un pequeño diario de viaje en el que intercalaré consejos para los que puedan estar interesados.

Llegando al festival.

Palacio de congresos de Cannes

La entrada del Palacio de congresos de Cannes, lugar donde se celebra el Festival (si, el de cine también).

Como organicé el viaje con mucha antelación encontré un vuelo bastante barato de Swiss Air (con escala en Zurich O_o) y me hice con un Airbnb muy económico a solo 10 minutos andando del Festival.

Primer consejo del viaje: si vas en avión (vía Niza) coge el tren de cercanías a Cannes, pasa cada 20 minutos y cuesta 6,10€, porque el autobús que sale de la T2 del aeropuerto cuesta 22€.

Después de llegar a Cannes y dejar los trastos en el piso, metí todos los juegos en la mochila y me marché al Festival dispuesto a afrontar las primeras reuniones. Cola en los arcos de seguridad (este año dejaban meter agua), check-in en recepción para recoger la bolsa y la funda para la acreditación y al tajo.

Debo decir que este año apenas tenía 4 citas concertadas porque me pilló de lleno con los exámenes de las oposiciones y hasta entrado febrero no pude ponerme a traducir las hojas de ventas (unos resúmenes tipo ficha de la BGG que se le da a los editores cuando quieres venderles mandangas), así que iba dependiendo mucho del speed dating y alguna visita ocasional en las OFF (las sesiones golfas de juego que se hacen a partir de las 22:00 todos los días).

Segundo consejo para autores, no apuréis tanto, mandar vuestros correos con al menos 6-8 semanas de antelación para aseguraros de que los editores los han visto y para poder machacar insistentemente a los que no han recibido el correo hasta que os contesten.

La gala de Cannes

Una foto de postureo en Cannes (robada sin pudor a Eloi)

Tras las primeras reuniones y un breve paseo por la feria para ver que se cocía, tocaba la gala de entrega de premios, larga como un día sin pan y en francés (que es normal por otra parte XD). Premio para The Mind (que a mi es un juego que ‘ñe’), Detective (que le tengo ganas) y Mr Wolf que como es un infantil, pues ni me va ni me viene pero seguro que el de Allué era mucho mejor y no se lo han dado porque todo el mundo sabe que los franceses nos odian y nos tiran los camiones de fresas.

Pero lo peor estaba por llegar, nos fuimos a cenar a un italiano que conocía, bueno y muy barato, y para mi desgracia habían cerrado ¡Noooooo! … nos toco cenar en un Subway un económico menú de bocadillo, bebida y patatas por 10€ (lo más barato que vas a encontrar aquí), de allí al off y a disfrutar de la cerveza (en el off está la cerveza a 2,50€, todo un regalo).

La primera sorpresa fue la buena acogida que tuvo el Colisión, parece que a los franceses les gustan los abstractos (no así a los editores que seguían sin animarse), de hecho dos de los jugadores me dijeron que tenía que llevar el juego a una editorial y me dieron un contacto que aproveché al día siguiente. Esa noche la alargamos bastante, era la primera y estábamos llenos de energía, y estuvimos jugando hasta pasadas las 2 de la mañana antes de retirarnos a dormir.

Off de Cannes

Una parte del espacio dedicado a las sesiones golfas.

Pasteur en las Off de Cannes

Unos jeuxgones disfrutando del Pasteur (dios que chiste más malo T_T)

Comer sin arruinarse.

Hay algo muy barato en Cannes, los cruasanes y las napolitanas de chocolate, todo lo demás es carísimo al nivel de 3,40€ un café con leche. Pero como uno no es persona hasta haberse tomado la dosis de cafeína me tocó apechugar con los cuatro euros y pico que me costaba desayunar T_T.

La verdad es que comer allí es un suplicio, es todo muy caro y te puedes dar con un canto en los dientes si comes por menos de 18€, las recomendaciones de este año:

  • La creperia (66 Rue Meynadier), crepes bretones que sin llegar a la calidad de La Galette de Marie, que os recomendaba el año pasado, están muy bien y son mucho más baratos (puedes comer por unos 14€). Sobre todo teniendo en cuenta que el otro ha subido sus precios considerablemente.
  • Pizzería L’Avion (4 Rue Jean de Riouffe), buenas pizzas y daba el solete a la hora de comer. 18€ pizza + cocacola.
  • Pub irlandés Ma Nolan’s (6 Rue Buttura), buenas pintas si te las puedes permitir y hamburguesas bastante buenas por unos 18€ con bebida y patatas. Capuchino a 2,90€.

Al final me he gastado unos 40-45€ en comida cada día, pero es lo que hay. La ventaja es que cuando vuelves a España te parece todo superbarato.

Enderezando el festival.

Debo decir que el jueves y el viernes no fueron nada bien a nivel comercial, la mayoría de las entrevistas que tenía concertadas no acababan de cuajar y el Cats no estaba teniendo el éxito que esperaba. El Speed dating también fue un desastre y ninguno de los editores que paso por la sala 1 se acercó a mi mesa.

Pero las dudas son para los anti-vacunas y decidí asaltar directamente los stands de todas las editoriales que no habían contestado a los emails. La cosa funcionó bastante bien y conseguí 3 o 4 entrevistas más que fueron muy bien, hasta el punto de que todos los juegos que llevé al festival encontraron editores que mostraron interés.

Cannes Pro space

La zona profesional del festival es un área con algunos espacios para que editores y profesionales puedan tener reuniones en un entorno más tranquilo.

Cannes Pro space

Los autores tratan de convencer a los editores de las virtudes de sus juegos.

Cannes Protolab

El Protolab es una zona de la zona de exposición dónde los autores invitados deben enseñar sus juegos, si tienes suerte puede que caces a algún editor por aquí también.

Ahora falta que ese interés cuaje en forma de alguna licencia, y aquí viene el tercer consejo para autores; esto es una cuestión de números, el porcentaje de éxito de las entrevistas es bajo, primero deben interesarse por las hojas de ventas que les has mandado y concederte una cita, luego deben enamorarse del juego cuando se lo enseñas en directo y ha de ser capaz de mantener ese interés más adelante cuando todo el equipo de la editorial lo prueba en frío. Así que mucha calma y no te despidas de tu trabajo si alguna vez consigues colocar tres o cuatro protos a editores porque podría ocurrir que luego no llegue a nada.

Pero lo importante es que conseguí recuperar el tiempo perdido los dos primeros días y alcanzar los objetivos que me había planteado para este viaje, ahora a cruzar los dedos y a seguir trabajando en los proyectos nuevos y viejos.

Y para rematar Antoine Bauza se sentó a probar el Colisión en las Off (en la publicidad del juego pondrá “el juego que emocionó a Antoine Bauza” XD)

Bauza juega al Colisión

El juego les gustó y aunque no se mucho francés dijo algo como “¡Oh Dios mío este juego es increíble! ¡Espero que lo publique alguna gran editorial por todo el mundo!”. No os engaño, mirad su gesto de “doble like”.

Cannes Off

No solo Bauza disfrutó del Colisión, a estas chicas de la Asociación de Bares Lúdicos también les encantó.

De compras por el festival.

Si en Essen la gente va ya con la idea de dejarse el sueldo del mes en un camión de juegos, aquí te puedes ahorrar las preocupaciones de como vas a llevarte de vuelta cincuenta juegos. A no ser que quieras tener algo firmado por el autor que se encuentre allí en esos momentos o que encuentres alguna rareza o juego desconocido, no hay ofertas espectaculares y la mayoría de los juegos están en francés (que sorpresa XD). Al final picas algunos dados bonitos, o unos meeples personalizados que hace una marca de allí y poco más.

Aun así, es bonito darse una vuelta y ver lo grande que es aquello (comparado con los festivales españoles) y la cantidad de gente que va a visitar la feria.

Cannes cosplay

Unas espadas de espuma chulísimas en una tienda de cosplay y componentes en la zona rolera. La espada del WH40K era una pasada (su precio también).

Cannes Rol

También había un par de pasillos con juegos de rol.

 

2D10 Cannes

El botín de este año fue mucho más escaso y solo me llevé estos 2D10 montables de madera.

Resumiendo.

Si eres un autor y quieres probar suerte en tierras extranjeras, he aquí mi recopilación de consejos.

  1. Aprende inglés. Tienes que ser capaz de llevar una conversación fluida con los editores.
  2. Ten más de un proyecto (finalizado) para enseñar, hay muchas editoriales y cada una tiene intereses diferentes (aunque igual que aquí, los juegos familiares y sencillos son más fáciles de mover).
  3. Hazte una lista de los editores que van a la feria (en la página de las ferias suelen salir) y escribe a todos ellos con una presentación, una lista de los juegos que llevas (1 o 2 líneas por juego) y adjunta las hojas de ventas de los protos que llevas. Y hazlo con al menos 6 semanas de antelación.
  4. Lleva copias impresas de las hojas de ventas para que los editores se las lleven (aunque ya se las hayas mandado por correo), la cosa es que tenga algo físico para recordarte.
  5. Conoce a tu presa. Mira que tipo de juegos publica el editor y ordena lo que le vas a presentar enseñando primero lo que piensas que puede ser más interesante. Es una buena idea sacar las hojas de venta de todo lo que llevas y darle una frase de cada una (en plan – “familiar de cartas de 15 min.” – “cooperativo con tablero de 45 minutos”), para que ellos mismos decidan que quieren ver primero.
  6. Hazte unas tarjetas sencillas y asegúrate de que todo lo que dejas, hojas, protos, etc… lleva tus datos de contacto.
  7. Si no son muy caras, prepara copias de los protos con sus reglas en inglés para dejarles a los editores que quieran una copia.
  8. Anota bien el resultado de cada reunión, si tienes que enviar un P&P por correo o cualquier otra cosa, después de 3 o 4 días de reuniones es muy difícil acordarse de que habías hablado con cada uno (yo ahora tengo una tarjeta de un señor y no se si le dejé un juego, o no o si le tenía que mandar un P&P).

Pues esto es todo lo que ha dado de sí mi viaje a Cannes, espero que alguno de los juegos acabe gustando y veamos a Hipatia y Pasteur acariciando a nuestros gatos favoritos en el Colisionador de partículas del CERN. Muchas gracias una vez más al FIJ de Córdoba y a la Asociación Jugamos Todos por brindarme esta oportunidad.

No se cuando volveré a escribir en el blog, pero tengo 3 o 4 reseñas pendientes, el Protos y Tipos de este fin de semana y colgar los 3 protos nuevos que tengo en marcha y ya casi acabados. Desde luego no es por falta de contenido, lo que no me da es la vida para hacerlo todo T_T. Recordad que podéis seguir mis desventuras en Twitter, Facebook y de vez en cuando en Instagram.

FIJ Córdoba 2018. Eventos no euclídeos y gatos de Ulthar.

Hola todo el mundo, han pasado unos meses desde la última vez que escribí en la página pero el lanzamiento de un juego te deja más o menos 6 horas libres al día para dormir, comer y el que sea tu trabajo habitual. El caso es que a ratos libres iba escribiendo borradores de entradas del blog que siempre dejaba para un futuro “luego lo acabo y lo cuelgo”… cosa que por supuesto no ocurría nunca.

Ahora por fin con las cosas un poco más calmadas he decidido rescatar estas entradas y esperar que no se hayan quedado muy viejas. Vamos a ello.

Hace un par de semanas unos meses estuve en el Festival Internacional de Juegos de Córdoba, una de las citas imprescindibles del panorama lúdico nacional al que tenéis que ir al menos una vez en la vida. Debo reconocer que tengo debilidad por los eventos sureños (Zona Lúdica, TdN, Córdoba…) pero es que se come tan bien por aquellos lares : ). Y sin más preámbulos voy a contaros todo lo que nos pasó por el festival y alrededores.

En el viaje de camino nos marcamos una paradinha en Tomelloso (Ciudad Real), donde podéis encontrar la tienda friki de Tetrakis y una pizzería tremenda. Pagaros una visita por ambos lugares que merece la pena.

Nada más llegar a Córdoba, ronda de salutaciones y directo a la zona de protos a darle un garbeo a los gatetes. Lo cierto es que con la campaña ya cumplida quedaba poca cosa que hacer y me tomé las demos con mucha calma, además el jueves no había casi gente así que al rato recogí los gatos y di la tarde por concluida. A por cervezas y a cenar que era a lo que habíamos venido.

Llegando el FIJ Córdoba 2018

Haciendo el monguer nada más llegar

La primera noche tocaba algo barato y tradicional, Bar Altea, bocatas y cervezas por cuatro duros. Luego ya nos fuimos marchando a dormir que al día siguiente tocaba currar.

El viernes discurrió con tranquilidad entre partidas al Cats y la charla de Sandy Petersen sobre como preparar partidas de terror. Genial charla donde se montó una historia de falsos vampiros en una casa construida sobre un lugar maldito bajo la que acechaba una criatura de los mitos, todo a partir de las ideas que iba sacando del público.

Sandy Petersen speach

La charla de un monstruo rolero

Por la tarde más partidas y sesión de firmas de Sandy Petersen a la que fui con mis dos copias de La llamada de Cthulhu para que me las firmara ^_^ (feliz como un sectario en un eclipse).

Esa noche tocaba chino y de nuevo a dormir pronto.

Y llegó el sábado, el día grande dónde hordas de personas se iban a lanzar sobre nuestros protos… bueno, no tanto, pero si que había más gente y me marqué bastantes más partidas que el día anterior. Y lo mejor de todo… me eche una partida al Evil High Priest con el mismo Sandy Petersen.

Partidas de demostración del Cats

Partidas de demostración del Cats

Toca aclarar mi fetichismo con este señor. Para el que no lo sepa, es el autor de La llamada de Cthulhu, el juego de rol que junto con el D&D ha marcado mi infancia rolera. Es una leyenda viva, uno de los autores que me ha convertido en el pedazo de friki que soy ahora.

Volvemos a la historia, mientras preparaba el Cats para otra partida intercepto a Sandy para que me dedique el libro de la Llamada (que tenía solo firmado) y me dice al terminar que si me apetece probar un juego suyo que todavía no ha llegado a Europa. Entre lagrimones de ilusión, localizo a un par de frikis más (gracias Cris ^_^) y nos lanzamos a este Evil High Priest que es un juego de colocación de sectarios y gestión de corazones latientes de lo más divertido.

Voy a hacer otro paréntesis sobre el personaje. Me impresionó mucho cuanto se emocionaba con sus juegos, hablaba de ellos con la misma ilusión con la que un autor novel habla de su primer juego, comentándote todos los detalles y pormenores, enseñándote todos los componentes de la caja. Me dejo alucinado que una persona con una carrera tan dilatada (el juego de rol de Cthulhu es del 82 y este señor lleva haciendo juegos de rol, diseñando juegos de ordenador y de mesa desde entonces) siguiera teniendo esa ilusión y ese amor por su trabajo. De mayor quiero ser como Sandy Petersen. Luego nos dijo que si queríamos ir a comer con él… aún sigo llorando.

Jugando a Evil High Priest con el autor

Jugando a Evil High Priest con el autor

Tras la comida en el japo y acabado mi momento groupie tocó nueva sesión de Cats, la última ya porque el domingo no tenía intención de sacar el juego. Unas cuantas partidas más y a cenar, esta vez nos fuimos de tapéo a la zona del centro y poco a poco nos fuimos juntando unos cuantos entre editoriales, influencers y yo. Y después de la cena… karaoke, la verdad es que fue un momento relax muy divertido donde todos desgañitamos micrófono en mano y los hermanos Amorín se marcaron dos canciones en inglés muy top (la próxima vez que no vengan, a un karaoke se va a desafinar y soltar gallos ¬¬).

Cantando en el Karaoke

D.a.Dos y el Agujero Hobbit dándolo todo

Y llegó el domingo por la mañana, ahora tocaba pagar el segundo plazo de todas las cervezas que me tomé la noche anterior en forma de cómoda resaca y terminar de redactar el correo que tenía que enviar a la organización y que llevaba tres días escribiendo por las mañanas en el airbnb para ver si me ganaba una plaza para el Proto Lab de Cannes. Después de eso desayuno y ya en el festival aproveché para juntarme con Paz y con Megacorpin para jugar a algunos juegos de ludoteca al solete, partida al How to rob a bank y al Luxor, pizza para comer, abrazos y besos a todo el mundo y vuelta a casa.

Un año más un evento genial donde ves a muchísima gente maja, con autores internacionales invitados geniales, una labor organización magnífica y en un lugar incomparable.

P.D.: A fecha de hoy sé que he sido elegido para ir a Cannes a enseñar mis protos y cazar editores exóticos a los que vender mis cosas. Gracias de nuevo a la asociación Jugamos Todos por confiar en mí y en mi trabajo : )

Bueno, pues esto es más o menos lo que había escrito a principios de noviembre, a ver si voy colgando el resto de entradas poco a poco. Recordad que podéis seguir mis andanzas en facebooktwitter e Instagram. Un abrazo a todos y nos vemos en la próxima entrada.

Iludo 2018. Gatetes, donetes y cus-cus.

Hola a todos, la semana pasada fueron las jornadas Iludo 2018, en Mataró (antigua ciudad romana de Iluro, de ahí el nombre… y hasta aquí la lección de historia XD), son unas jornadas pequeñitas en una población cercana a Barcelona con un concurso de prototipos que va ya por su cuarta edición. Este año me las iba a perder, porque el viaje Valencia-Barcelona sale bastante caro entre peajes y alojamiento pero voy a estar desaparecido por los estudios durante unos meses y me apetecía hacer un último viaje antes de enterrarme en apuntes.

¡Y menos mal que lo hice! Porque vamos al centro del asunto… ¡Cats ha ganado el cuarto concurso de protos de Iludo! Ole, ya lo he dicho. La verdad es que estoy muy contento con el reconocimiento que se llevan mis gatetes después de años dando vueltas por aquí (ya lo he comprobado, los primeros archivos del juego son de 2010 así que no son 12 años sino 8, que ya está bien). El juego está a un nivel de pulido realmente muy alto y con el trabajo de la consultoría Santaclara BCS (que era parte del premio) aún va a quedar más redondo.

Premios Iludo 2018

Junto a Alberto Millan con los premios ^_^

El alegrón es enorme porque este es uno de los proyectos que quería lanzar este año, el otro es el segundo juego de la Colección Científicos, y sin duda este premio le va a dar un empuje magnífico. Ya tengo al ilustrador en la mira y después de mayo espero ponerlo todo en marcha y empezar La Pre-campaña, así con mayúsculas.

El evento fue genial, y al no estar en medio de ninguna promo como otras veces me pude dedicar a socializar con el resto de autores y editores, saludara a la gente y probar sus protos. Jugué a varios de los finalistas, aunque me perdí el accésit T_T, y pude sacar unas cuantas partidas de los protos que llevaba yo.

Causeway

Alberto enseña Causeway, accesit Iludo 2018

Hold the Door

Nuria enseña Hold the Door

EXploding Dice

Felix junto a sus Exploding Dice

Colour Blindness

Colour Blindless un juego de manzanas verdes y rojas

No fue como PyT pero se acercó bastante y saqué información muy útil para desarrollar los proyectos que llevo ahora mismo entre manos.

Kommisar, un juego que estoy desarrollando a medias con Paz, dio un vuelco bastante gordo y se lanza cuesta abajo y sin frenos hacia un party mucho más desenfrenado, con acciones simultáneas, más caos y menos pensar ¿Que de qué va el juego? Pues los jugadores forman parte de un pelotón penal ruso en la Gran Guerra Patriótica y su amigo, el comisario político, los ha llevado de excursión a liberar Stalingrado. Cada turno el Comisario da órdenes y los jugadores forman una fila y avanzan y retroceden tratando de no acabar el turno delante (porque te matan los nazis) o detrás (porque te mata el Comisario). Y así va la fiesta turno tras turno hasta que solo queda uno, todo muy políticamente correcto para un party familiar.

Los pinzones de Darwin van puliendo sus mecánicas y modificándose iteración tras iteración. A ver si para después de exámenes le puedo dar un buen empujón. Ahora mismo me queda pendiente probar unas cartas especiales para darle un poco de chispa al juego y poder decir sin pudor que he diseñado un Tute con poderes.

Y hasta Cats se llevó un par de ajustes, reduciendo el peso del azar en las peleas (que ahora funcionan con 1D3) y con un cambio temático en las partidas de 2 jugadores gracias a los chicos de Dandra (Roomba power).

Por la mañana, como ya me dijo el jurado que mi turno no iba a ser hasta después de comer aproveché para asistir a la charla de playtesting profesional,  y fue super interesante con un montón de información y consejos sobre cómo ofrecer un feedback profesional y productivo a un autor cuando pruebas sus juegos. Estoy esperando con ansia que editen el vídeo para pasarlo a los grupos de Ludo y hacerlo asignatura troncal.

Después ya tocó la comida, compadreo y de vuelta a las jornadas que ya me tocaba a mí el turno de presentar Cats. La partida funcionó muy bien y yo dejé abierto un paquete de donetes encima de la mesa por si alguien quería coger uno, sin compromisos ¿Qué pasa? en Valencia hacemos así las cosas desde hace muchos años… Coñas aparte el juego funciona muy bien y después de los últimos cambios en que ya he estandarizado la duración de la partida a 5 turnos y agilizado la colocación de losetas, las partidas funcionan como un guante en cuanto a duración y sensaciones ¡Y es un puto simulador de gatos! Si no te gusta un simulador de gatos es que no eres buena persona ¬¬

Cats

El jurado de Iludo 2018 probando Cats

Hablé con Pau Carles sobre el High Score de Ángel Lucas que estoy maquetando (que lo dejó así caer, que soy diseñador gráfico profesional, por si alguien quiere ofrecerme curro ^_^) y que está pillando una pinta estupenda (aprovechad y echarle un ojo porque si os van los juegos de dados y los juegos dungeoneros este filler os puede molar mucho).

Con el premio en el bolsillo, me fui ya para el Airbnb donde me alojaba y de caminó me paré a comer en un bar marroquí que tenía muy buena pinta… bueno en realidad tenía una pinta muy auténtica de bar cutre de Marruecos, porque desde luego no era para tiquismiquis. El sitio se llama Badman System (ya solo por eso merece la pena) y la comida es muy barata y muy buena, harira, pastela, cuscus y guiso de carne. De hecho comimos todos allí al día siguiente.

El domingo ya fue día de levantarse por la mañana, echarse una partidas y volverse a casa después de comer. Y este es mi paso por las Iludo 2018, recuerdazo que me llevo y un premio muy grande. Nos vemos en la próxima entrega, que ya sí que será después de exámenes y recordad que mientras tanto podéis seguir las andaduras de 2D10 en facebookGoogle+twitter e Instagram.

Protos y Tipos 2018

Hola a todos… madre mía publicando dos semanas seguidas, cualquier va a pensar que esto va a recuperar su ritmo habitual (no).

La cosa es que la semana pasada fue el evento anual de la Asociación Ludo, el Woodstock de los prototipos, el Mardi Gras de la creatividad y los cartoncitos recortados, el Área 51 de lo que está por venir… si señores, el Protos y Tipos 2018 en todo su esplendor. Para el que no sepa de qué va (¿hay alguno aún?) es un evento donde durante 3 días se juegan exclusivamente prototipos, 48 horas non-stop de testeos y cachondeo.

Si eres autor de juegos, tienes que estar allí. Pero no voy a explicaros porqué, mejor os cuento como fue el viaje y ya os ponéis los dientes largos vosotros solos ^_^

Hit the road Jack

Nuestro viernes arranca con el coche cargado de dossiers un par de maletas y un scape room en las calles de Valencia intentado recoger a Paz (la cansina de Juego y Paz) y llegar a Zaragoza antes de la cinco (buen intento). A eso de las seis nos plantamos en el hotel y descargamos los esperados dossiers, subimos a la habitación para dejar los trastos y cotillear las habitaciones, muy potito todo, y pa’bajo que aquí habíamos venido a jugar, no a admirar las habitaciones.

PyT2018

Wellcome to the jungle

Y parió la burra.

Este año éramos una barbaridad de gente, más de 200 personas, casi el doble que el año pasado, y aunque desde organización el temor de no poder controlar semejante horda de desalmados era acuciante al final no fue para tanto y todo el trabajo previo al evento permitió que discurriera sin incidencias.

Felicidades a la organización, un trabajo de 10.

Lo dicho, doscientos y pico asistentes y una cantidad de juegos inabarcable que hacían de este PyT algo que no habíamos visto hasta ahora. Si antes era más o menos posible jugar con bastantes de las cosas que se llevaban al evento, ahora ya es un milagro si consigues jugar al 10% de lo que hay allí (definitivamente el evento necesita durar 1 día más). Pero bueno, hicimos lo que pudimos y tratamos de catar todo lo que se nos ponía por delante.

Foto de grupo de PyT2018

La foto de grupo de PyT2018 (de parte del grupo claro)

Empezamos saludando por la sala cual fallera mayor y arrancamos con ganas con una partida al PooFC que llevaban los chicos de Dédalos. Nos pusimos a lanzarnos mierdas (literalmente) unos a otros, tras la partida el pertinente feedback y a seguir XD.

PooFC en Pyt2018

Jugando al PooFC, un proto de mierda.

El siguiente fue la Jaula, un juego de peleas de Ramses Bosque con un sistema de gestión de mano muy limpio que te lleva al “tú crees que voy a jugar esto pero en realidad jugaré esto pero eso ya lo habrás pensado así que en realidad elegiré la primera opción pero como seguro que…” Me pareció muy chulo.

La Jaula

La Jaula, un juego de toñinas y duelo de miradas.

Luego creo que jugué al 99 de Perepau, ¿o fue el sábado?… no lo tengo muy claro. Un filler de agilidad visual y números. Y trampas, muchas trampas. Nos reímos una jartá y probamos el modo básico y el avanzado, que me pareció demasiado complejo y que acabó en un desmadre generalizado XD.

99

El 99 de Perepau

El horror. El horror tiene rostro…

Y llego la hora fatídica que todos recordaremos como el principio del fin, sentados en las mesas del pabellón de la muerte (del buen gusto culinario), esperábamos ilusionados ignorantes del terror sin forma que reptaba hacia nosotros desde las infectas y gibosas cocinas del hotel. Uno tras otro, platos innombrables cocinados más allá del tiempo y el espacio y recalentados por rituales oscuros desafiaron nuestra cordura y nos recordaron que en eones oscuros hasta la muerte puede morir de ardor de estómago si la obligas a comer lo que nos echaron en ese hotel.

Si alguien, yo incluido, te dice que la seña de identidad de PyT son los protos y el ambiente de trabajo te está mintiendo. La verdadera seña de identidad es lo jodidamente mal que conseguimos comer año tras año. No descarto que en PyT2019 nos sirvan Soilent Green.

Juega que algo queda.

Superado el shock de la primera comida decidí quitarme el mal regusto de boca jugando, que es a lo que yo había venido. Empecé la noche con un Cthulhu is rising de Judit y Fernando, un semi-cooperativo donde tratábamos de cerrar más portales que nadie enfrentados a las fuerzas malignas que habían preparado nuestros menús. Un juego de cartas de gestión de mano muy entretenido.

Cthulhu is rising en PyT2018

Cerrando portales en Cthulhu is rising

Después jugué a The exorcist, un juego de colocación de trabajadores donde tratábamos de desencantar las casas del pueblo mientras ganábamos ¿reputación? Cool.

The exorcist en PyT2018

Limpiando las casas de malas influencias con The exorcist.

Y ya a las cuatro de la mañana y con un par, nos pusimos a darle al 18XS. Y salió una partida bastante rara y muy corta, solo 45 minutos, que dejo la cosa en un coitus interruptus total. Después de darle unas vueltas creo que el culpable fue una regla que implementé en el DAU para compensar la aparición de losetas iniciales que ha tenido un potente efecto secundario acelerando la partida. Regla eliminada y a seguir ajustado la duración para que se quede como a mí me gusta. Y ya nos quedó el tiempo justo para charrar un rato e irnos a dormir poco antes de las seis. Ducha y al sobre a dormir unas horitas.

18XS en PyT2018

Probando el 18XS con los incombustibles de la noche

Muy pocas horas de sueño…

Es la otra seña de identidad de este evento, con el lema de “ya dormiré el domingo” me levanté con solo dos o tres alarmas y me metí debajo de la ducha para intentar resucitar las neuronas suficientes para llegar al desayuno.

Debo reconocer que el desayuno estaba bien, después del terror que supuso la cena me temía lo peor, y sabiendo que la comida no iba a defraudar mis expectativas no-euclideas me inflé a comer como buen español en buffet; salado, zumo, café, dulce, más zumo y de nuevo salado, y un donut para hacer tapón y que no salga todo al toser. ¡Y al tajo! porque la mañana del sábado teníamos una de las actividades que se estrenaban este año.

Playtesting organizado.

Siguiendo un formato usado en otros eventos de fuera de nuestras fronteras, Nuria, Eloi, Joan y Ferrán montaron una sesión de playtesting para 20 autores (aunque yo diría que allí éramos más) que se juntaron en una parte de la sala para probar juegos de manera ordenada. El evento duró de 10 a 14 y durante 4 rondas cada uno de los participantes probó 3 juegos de otros autores y tuvo la oportunidad de probar uno suyo.

playtesting organizado en PyT2018

El playtesting organizado y su CRONÓMETRO.

Tenía curiosidad por ver cómo funcionaba esto, que era algo que no había visto nunca. Y ver qué posibilidades tenía para el futuro y salí de allí encantado.

Ventajas: para los novatos es una forma estupenda de romper el hielo, si eres un poco tímido puede impresionar un poco todo esto del PyT con tanta gente, autores conocidos y tú pensando que tu proto es una mierda (que es verdad, pero eso no quiere decir que no sea bueno) y que mejor no sacarlo. Con esta actividad en un momento has conocido a 15 o 20 personas, has jugado con ellos y te has metido en la dinámica del evento, me parece algo a repetir todos los años. Pero no solo para los novatos es una herramienta genial, para los más veteranos también es muy útil. Uno de los “problemas” que tienes en las jornadas y eventos es que te pasas más tiempo saludando a gente y charrando que jugando, y está muy guay pero claro luego se te hace la hora de comer y has jugado a dos fillers de 30 minutos en toda la mañana, con este tipo de actividades te obligas a jugar que es a lo que has ven ido.

Desventajas: La única desventaja que se me ocurre es que requiere de gente organizando que no puede jugar durante el mismo. No sé si sería posible montarlo de modo que se redujeran al mínimo las necesidades de organización.

Bueno, durante este playtesting organizado pude jugar al Horrible garden de Giansimone Migoni, un juego de pujas donde tratamos de hacer crecer una planta carnívora y nos cuidamos de no perder los dedos en el proceso. Me pareció divertido pero con demasiada poca información para la toma de decisiones, lo que dejaba demasiado en manos del azar.

Horrible Garden en PyT2018

Cuidado con esos dedos

Luego tocó el turno de El secuestro de Rili Qaiba, un juego de rol con soporte de tablero que se me hizo un tanto extraño en un lugar donde había exclusivamente juegos de tablero. El sistema me pareció sencillo y correcto pero el motor de cartas era muy engorroso y no tengo claro que tenga sentido en un panorama rolero que hoy por hoy apuesta con fuerza por los dados personalizados para este tipo de productos.

El secuestro de Rili Qaiba en PyT2018

Jugando a rol en PyT2018

La tercera ronda fue para mis pinzones que se comportaron con soltura si saber lo que se les vendría encima al día siguiente #miprotoesunamierda

Para la última partida de la actividad me tocó jugar a Favelas de (si no me equivoco) Luis Ranedo Torres, un euro medio de gestión de recursos y control de zonas bastante con un motor de cartas de gestión de mano (muy Cats XD) que me gustó. Fue la partida más larga y aunque no la pudimos terminar sí que sacamos un feedback que espero fuera interesante. Para mi gusto el juego necesitaba un poco más de dinamismo en las estrategias, porque era fácil caer en la especialización y terminar con cada jugador repitiendo su propia estrategia sin interactuar demasiado con el resto. Fue el que más me gustó de los tres que jugué.

Favelas en PyT2018

Favelas, traficando por la vida.

¡Penitenciagite!

Y llegó la hora de purgar nuestros pecados en el salón de penitencias, mi mente ha tenido a bien borrar lo que los sectarios nos sirvieron ese día para comer, pero recuerdo patatas… patatas… every time, I think I’m gonna wake up back in the jungle

Premio Eduardo Nevado, charlas y Asamblea General

Después de la comida me acosté 15 minutos y bajé a la entrega del premio EN que este año ha sido para Manu Sánchez por su labor integrando juego y enseñanza para los más pequeños. Luego había una charla pero yo estaba totalmente destruido y me volví a la habitación a ver si podía robar medía hora más de sueño antes de la Asamblea General de Ludo. No os revelaré de que se habló allí porque tendría que mataros pero se trataron temas muy interesantes ^_^. Acabadas las obligaciones de la Asociación, nos abrazamos todos y tocaba volver a las mesas y probar unos cuantos juegos más.

premio Eduardo Nevado 2017

Manu Sánchez recibe el premio Eduardo Nevado 2017

¡A jugar!

Probé el Monster Store, un filler de cartas con mecánicas de set-collection, de estos que parece algo muy chorras hasta que se acerca el final de la partida y pega un salto de interés que te tiene agarrado a las cartas mientras planeas como cerrar la partida y llevártela a tu huerto. Una sorpresa muy agradable.

Luego cayó una partida al Space Butterfingers de Ferrán Renalias, un juego de selección de acciones y set-collection donde los trabajadores de mantenimiento de una nave espacial tratan de recuperar la carga que han expulsado por error al espacio.

Space Butterfingers en PyT2018

Rescate espacial con Space Butterfingers

Y de nuevo el paseo al altar del sacrificio donde nos sirvieron el rancho, que esta noche incluía algo que mi cerebro trataba de llamar “macarrones con tomate” —Perdone camarero ¿me podría traer un poco de queso rallado para los macarrones? —Ph’nglui mglw’nafh Cthulhu R’lyeh wgah’nagl fhtagn.

Después de pasar las pertinentes tiradas de salvación por Constitución pudimos volver a la sala a darle al vicio. Pero antes nos subimos a las habitaciones y empezamos a empaquetar droga como si no hubiera un mañana, aquello parecía un episodio de Breaking Bad mientras rellenábamos bolsas con chuches y Lacasitos para repartirlos de contrabando (porque el hotel era muy majo y no quiso dejarnos poner una mesa de chuches para los asistentes).

Esta vez le tocó el turno La viña, un juego de José Ramón Palacios con un sencillo sistema adquisición de cartas mediante el movimiento de peones y su posterior venta. Me pareció interesante aunque si llegabas el último al mercado te podías quedar sin poder vender tu carga, le comenté que preferiría que hubiese una acción de perdedor que al menos no te diera la sensación de haber perdido el turno.

La viña

La viña un juego de cosechar y vender

Y mi juego de las jornadas, Hold the door de Nuria Casellas. Puede que fuera porque en Cannes me quedé con ganas de probarlo, pero me senté con muchas ganas de jugarlo y cuando la autora nos dijo —Es que no acaba de funcionar porque no se genera la sensación de tensión—, sacamos las tijeras de podar y nos lanzamos a jugar con la malsana idea de ir sugiriendo cambios sobre la marcha. La cosa es que nos lo pasamos muy bien jugando un poco a lo loco y después de una primera partida teníamos unas cuantas ideas para el juego. De hecho tantas que aprovechando que Nuria se fue a por una cerveza le robamos el juego y se lo enseñamos a dos que pasaban por allí XD. Muy divertido, espero que consiga arreglar las cosas que no le acababan de gustar y poder jugarlo de nuevo.

Hold the door! en PyT2018

Abre cajas, patea culos pero sobre todo… Hold the door!

Antes de irme a dormir conseguí engañar a unos cuantos para que jugaran con mis pinzones y probamos la última versión del juego. Sugirieron unos cuantos cambios y me tomé nota para ver si podía probar alguno al día siguiente ¡Y corriendo a dormir! (esa noche decidí no hacer muy tarde, las 3 y media, para poder dormir al menos 5 horas y estar descansado para el viaje de vuelta).

Pinzones en PyT2018

Pinzones del sábado noche

Sunday, Blody Sunday.

Ains que esto se acaba, desayuno continental y a intentar exprimir las últimas horas del evento… Esa mañana me hice dos pedazos de euro y me lo pase genial.

Hereus 897 de Toni López, un euro de selección de acciones, mayorías y control de áreas que nos metía de lleno en el desarrollo de la nobleza catalana en el siglo X. Muy entretenido y con un gran potencial, tras la partida le sugerimos algunos cambios y el juego promete. Había un chaval muy joven jugando la partida y lo comento porque había algunas familias que vinieron con la descendencia y mola ver a chavales muy por debajo de la edad recomendada de los juegos colocando trabajadores y gestionando recursos como pros ^_^

Hereus 897 en PyT2018

Reviviendo la historia de Cataluña con Hereus 897

Exploradores del Ártico fue el segundo proto que jugué, sé que era de Kiru y de otro par más de personas de cuyos nombres no me acuerdo T_T. Un euro de colocación de trabajadores muy baqueteado, donde los jugadores viajan entre los icebergs descubriendo nuevas especies animales, cazando y tratando con los inuit (a los que parece que hay que alimentar también…). Muy chulo también aunque me hubiera gustado poder acabar la partida, otra vez será.

No tire la toalla entrenador, puedo hacerlo.

Ya solo teníamos que pasar una última vez por el carnaval del horror estomacal y seríamos libres (porque estaba todo asqueroso pero lo habíamos pagado y un español no tira algo que ha pagado), el Chef con meteorito Michelón del hotel nos deleitó con la misma ensalada que habíamos comido las otras 3 veces anteriores (la lechuga troceada son las nuevas patatas), una especie de pizza-hojaldre con cosas y carne guisada con arroz pasado y escaso.

Y después de la comida ya tocaban las últimas partidas, la despedida de la gente, besos y abrazos y las últimas cervezas.

Now I’ve had the time of my life

Con las salas vacías y los últimos de Filipinas alargando la charla lancé mi frase infalible —¿Queréis jugar con mis pinzones?— Como negarse a semejante ofrecimiento, las últimas partidas del PyT2018 resultaron muy provechosas, resulta que Roberto es el maestro Miyagi del Tute y sus consejos fueron muy valiosos para arreglar los problemas de mi juego de bazas (que sí, no voy a engañar a nadie es una especie de tute con 5 palos y un set-collection de objetivos para puntuar). Listo para la siguiente tanda de pruebas.

Y ya sí, todo terminó, últimos abrazos y besos y de vuelta para Valencia. El resumen del evento es que ha sido espectacular, la organización se ha currado un encuentro espectacular y a pesar de la avalancha de participantes todo ha salido a pedir de boca. Esta semana toca hangout post-PyT y comentaremos como se ha visto todo de puertas para dentro y a ver que sugerencias salen para la edición de 2019 de un evento que tiene cuerda para rato.

Nos vemos en la próxima entrada, un saludo y recordad que podéis seguir el blog en facebookGoogle+twitter e Instagram.