Tutorial de Dixit Jinx

Hola a todos, esta semana seguimos con los juegos de tablero, y aunque lo normal es empezar con una reseña antes de entrar en tutoriales, yo lo voy a hacer al revés (original que es uno), con un tutorial de una de las últimas novedades lúdicas que ha entrado en casa. El Jinx (o Dixit Jinx como se le conoce en las afueras)… ya está, ya le dio el aire al abuelo, estaréis pensado… Vale, reconozco que quizás ‘tutorial’ sea poco preciso, digamos que voy a dar algunos consejos para aquellos que no consiguen sacarle punta a este entretenido juego de agudeza visual y pensamiento lateral.

Al parecer uno de los problemas que la gente le ve a este juego, es que durante los largos periodos de espera mientras los narradores buscan algo que decir, el juego se hace lento y aburrido… mal. El problema es que durante esos periodos, deberías estar mirando las cartas y buscando relaciones y combinaciones entre ellas. De ese modo, cuando te toque el turno ya tendrás algo de faena hecha y no te tirarás una hora pensando, además te entretienes mientras los demás jugadores miran al techo. Y lo que es más importante, vas viendo relaciones entre las cartas, que te pueden ayudar a ser el primero en descubrir la carta del narrador.
Bueno, pues ya tenemos la regla nº 1. Piensa durante todo el rato, no solo los 3 minutos de tu turno.
Ahora viene lo difícil, para ganar a este juego se necesitan dos cosas; por un lado una gran cantidad de pensamiento lateral y capacidad para ver cosas donde no las hay y por otro, la capacidad de empatizar con el resto de jugadores. De poco te sirve pensar en la mejor pista de la historia si luego nadie la pilla.
Pero vamos por partes.
Buscando relaciones entre cartas.
Los dibujos, aunque abstractos, tienen un significado inmediato bastante evidente. Ya sea una rana, unas gotas de lluvia o el aguijón de una avispa, siempre hay algo que todo el mundo ve inmediatamente… pues eso es lo que nunca debes usar para definir la carta (a no ser que no seas capaz de ningún modo de buscar una relación, mejor no ganar puntos que perder dos). -Vale, vale, pero es que a mí no se me ocurre que tiene que ver un payaso, los faros de un coche y una taza de café – Bien, trata de olvidar el significado obvio de cada carta, empieza girándolas y busca alguna nueva figura en cada carta (las gotas de lluvia giradas podrían ser dianas con flechas clavadas, el señor elegante con monóculo parece un monigote con algo encima si le das la vuelta…). Una vez tengas dos o tres significados alternativos para la carta que te toca describir, busca entre las demás si hay una o dos que puedan entrar en esa misma descripción. Ojo, no sirve que hayan muchas más, porque te arriesgas a que todos fallen (por eso cosas como rojo o cuadros, aparte de ser aburridas, normalmente no sirven).
Vamos con un ejemplo.
Vale, a primera vista tenemos de izquierda a derecha y de arriba a abajo; dos caracoles, un árbol con un atardecer, una figura humana atada, una cruz roja, una mesa con un café, una ballena, cuatro cerillas o cuatro cilindros, una persona con un globo de chicle y algo que podrían ser velas de cumpleaños. Estos son los significados evidentes de los que hablaba antes (puede que cambie alguno, o que alguien vea otra cosa, pero la mayor parte de la gente, coincidirá con la mayoría de las descripciones). Bien ahora toca buscar relaciones y segundas lecturas de las cartas.
La carta central puede parecerse a una gran cabeza redonda con un ojo, si nos tocara esa carta y dijéramos ‘ballena’ o ‘moby dick’, tendríamos muchas posibilidades de que alguien tocara la ballena rápidamente y una segunda persona acertaría sin problemas la carta central.

Otra forma de buscar puntos (aunque con más riesgo de perder un par de puntos) es buscar unos significados más abstractos (y digo abstractos porque, no es difícil que otros jugadores no hagan las mismas relaciones mentales). Por ejemplo, podría decir ‘Le gusta a los franceses’ (con cualquiera de las cartas 1,8 o 9), los caracoles, los colores de la bandera de Francia y una tarta (por aquello de las pastelerías). Esta vez no me ‘aseguro’ el punto, el más evidente son los caracoles (así que, si me tocó esa, es posible que no saque nada), el siguiente la bandera francesa y por último la tarta (más posibilidades de sacar un par de puntos, pero también de perderlos).

Los caracoles podrían ser también unas bacterias, así que ‘Infección’ relacionaría la carta de los caracoles y la de la cruz roja.
Las cartas 8 y 9 pueden parecer también cerillas o cigarrillos, si digo ‘Dejando de fumar’, es posible que los jugadores relacionen esas dos cartas, la del señor comiendo chicle, la central (que parece la cara de alguien histérico) y puede que hasta la de la cruz roja (por el tema de la salud), una jugada arriesgada, pero que nos puede reportar muchos puntos.
Y hablando de franceses… no os parece la cola de la ballena un ‘bigotillo’, que tal ‘Un francés haciendo globos de chicle’, seguro que alguien pone el dedo en la 8 y después es bastante fácil que alguien de con la tuya.
Dependiendo de lo friki que sea tu mesa (por eso decía que es importante saber empatizar y conocer a la gente con la que estás jugando), podrías decir ‘Las montañas de la Luna’ o ‘Los hongos de Yuggoth’ para que los jugadores vean unos monstruos gomosos en 1, una cara aterrorizada en 5, una figura misteriosa en 3 y solo para los más frikis, un Mi-go en 2, que es la buena : ).
Podríamos seguir horas y horas buscando relaciones, pero tampoco es plan. Lo importante es que como podéis ver, no es tan imposible como parece a primera vista, y que si vais pensando en las cartas durante toda la partida, no os tiraréis una hora en vuestro turno tratando de ver algo en los dibujos.
Pues poco más vamos a decir en este ‘tutorial’, con estos dos sencillos consejos le podréis sacar mucha más miga a este estupendo juego, que tiene la ventaja sobre el Dixit de no ocupar tanto espacio (algo de agradecer en un party game).

La semana que viene más, y recordad que podéis seguir el blog en facebook, o en Google+, y en twitter como 2maracasD10.

Jugando a cosicas (XX). Reseña de Dixit

Hola a todos, una semana más volvemos a las prisas y posteamos el domingo. Esta semana vamos a dar un paseo por uno de los juegos que más me sorprendió tras adquirirlo, y de los que más éxito ha tenido entre frikis y no frikis.

Dixit: Puntuación (9)
Dixit es un party game raro de la leche, de esos que te bajas las reglas para ver de que van y acabas con cara de haber visto un olifante ¿de qué carajo va esto?, luego buscas cosas en internet, y algún video que explique cómo se juega y entonces dices ¡ah, coño… así! Y si eres uno de esos compradores facilones a los que se llega con la presentación y los dibujitos, corres como un loco para hacerte con tu Dixit.
Luego llega el momento de la verdad, lo sacas a la mesa y todo tu grupo de jugadores te mira con cara de ‘a ver qué mierda ha comprado este y porque los peones son conejitos…’ Pero tranquilo, porque después de probarlo con todo tipo de grupos, el 100% de los casos acaba encantado con el juego. Así que si estás dudando de si a tu grupo le gustará o no, no te preocupes, el Dixit es un acierto seguro (casi parece que lleve comisión).

Por si alguien aun no sabe de qué va el laureado juego (se llevó todo lo ganable entre el 2009 y el 2010), vamos a dar una breve explicación.
Dixit es un juego de adivinar cómo piensan el grupo de descerebrados que te rodea. El juego consiste básicamente en un mazo de cartas ilustradas de forma realmente bonita, con un aire a los dibujos de El Principito (con un tema de fantasía surrealista).
Estas son algunas de las cartas del juego  (imagen BGG).
Cada jugador tiene 6 cartas en su mano, en cada turno el narrador (jugador inicial), elige una de sus cartas y dice una frase, palabra, sonido o lo que quiera (una pista para que los demás adivinen su carta) y la coloca boca abajo en el centro de la mesa, después cada jugador busca entre sus cartas una que se ajuste a la pista que el narrador ha dado y la coloca también boca abajo junto a la del narrador (para tratar de engañar al resto de jugadores). Entonces el narrador baraja las cartas y les da la vuelta. Ahora cada jugador vota en secreto tratando de adivinar qué carta es la que puso el narrador (el narrador evidentemente, no vota).
Los jugadores ganan puntos por acertar la carta del narrador y por cada oponente que votó por la carta que él colocó. El narrador, se lleva puntos solo si algunos aciertan y otros fallan, si todos aciertan o todos fallan, el narrador no gana ningún punto. Y ahí está la gracia, porque la pista que das como narrador no puede ser muy evidente, ni demasiado difícil. Después cada jugador roba una nueva carta y el narrador pasa al siguiente jugador.
Con esta mano, el narrador piensa primero en usar la carta del ciervo y dar como pista ‘Nuestra es la furia‘, pero después piensa que su grupo es muy friki y todos van a acertarla, se decide entonces por la carta del pueblo con el cielo roto y dice ’24 horas al día’, una referencia a la película del ‘Show de Truman‘ que espera se le escape a algunos.
El juego desemboca rápidamente en situaciones divertidas, cuando los jugadores empiezan a aplicar demasiado pensamiento lateral y las pistas se vuelven más y más abstractas, rematándose con las explicaciones del furibundo narrador, que no entiende porque nadie ha asociado su pista ‘ovejitas‘ con Carmen Sevilla con las Campanadas de Año Nuevo y de ahí  a su carta donde salen una especie de uvas con ojos
Esta es la cara que se te queda cuando el narrador dice ‘La ira de los dioses’ y tu tienes un conejo bailando, una señora tocando la flauta, un prado de margaritas y una especie de caracol trepando por la nariz de un elefante…
Aunque el juego merece todos los laureles del mundo, es el típico juego al que le sobra caja por todas partes, si te lo tienes que llevar de paseo, basta con que cojas las cartas y las fichas y lleves la puntuación en una hoja de papel.
Le doy la vuelta al tray cuando voy de viaje y caben, la ampliación, el Jaipur, el Black stories y el Hive.
Y poco más cabe decir de este estupendo juego, quizás la única advertencia es que el número de jugadores es delicado, por debajo de 4 el juego no es divertido (normal para un party game por otro lado) y por encima de 8 (con la ampliación de Dixit Odyssey) se hace demasiado caótico y pierde agilidad y frescura. Para mi gusto el ideal se sitúa entre 5-7 jugadores.
STATS
COMPLEJIDAD: 2, es un party game, empieza con un por ejemplo y en 2 minutos todo el mundo sabe jugar.
DIVERSIÓN: 9, divertido, sin paliativos, y además es rápido, uno de los mejores party games que tengo.
FRIKEZ: 2, nula, puedes jugar con tus padres, con los amigos del trabajo o con tu grupo de mataorcos de D&D.
Links de Dixit en Board Game Geek y Mesa de Juegos.
Esto todo por hoy, nos vemos la semana que viene y recordad que podéis seguir el blog en facebook, o en Google+, y en twitter como 2maracasD10.