Jugando a cosicas XCVII. Brass (el nuevo y bonito)

Aquí se hacían reseñas también, casi seguro que sí…

La verdad es que desde la última reseña he probado un montón de juegos y tengo un montón de cosas que contaros al respecto, aunque no sean flamantes novedades (ya no) creo que merece la pena echarle un vistazo a algunos de los títulos. Hoy os traigo una flamante reedición que ha dado mucho que hablar y que todo el mundo debería probar al menos una vez en la vida.

Brass (Lancashire / Birmingham): (8,5)

Autor: Martin Wallace
Arte: Lina CossetteDavid ForestDamien Mammoliti
2-4 Jugadores
120 minutos

Hay quien dice que este es el mejor juego de Wallace, y lo cierto es que es difícil rebatir esa afirmación porque Brass se ha ganado a pulso la categoría de clásico y 12 años después no ha envejecido un ápice. En el juego seremos magnates del algodón en Inglaterra de la revolución industrial y competiremos con nuestros rivales para desarrollar nuestras industrias y las infraestructuras que precisamos para hacernos asquerosamente ricos y forjar nuestro imperio comercial.

Brass es un euro duro de gestión económica, tendremos que compaginar la obtención de puntos de victoria con la generación de ingresos, fundamentales para no quedarnos bloqueados según avanza la partida. El juego se gestiona mediante un motor de cartas, cada turno los jugadores usan dos cartas con las que realizarán sendas acciones, tras lo cual completarán su mano con dos nuevas cartas.

Cartas del Brass

Algunas acciones requieren gastar una carta específica, otras simplemente descartar una cualquiera.

Podremos construir fábricas, minas de carbón, instalaciones portuarias o líneas de ferrocarril, todo con el objetivo de vender nuestros productos o conseguir que otros jugadores usen nuestras infraestructuras ya que de ambas formas obtendremos los preciados puntos e ingresos. Y por supuesto pedir préstamos ¿qué sería de Wallace sin los prestamos?, en cualquier momento del juego  podemos llenar nuestros bolsillos de libras a costa de retroceder en el track de ingresos. Este track se va “acelerando” según avanza el juego, de modo que retroceder supone mayores pérdidas de ingresos cuanto más adelantados estamos. Es mejor pedir los prestamos el primer turno, pero eso te dejará con ingresos negativos y si no eres capaz de poner tu industria en movimiento rápidamente puedes verte en problemas, decisiones, decisiones…

Minas de carbón

Cuando la mina de carbón agota sus recursos, se gira y otorga puntos e ingresos.

En el juego hay muchas formas de conseguir puntos y dinero, pero en todas ellas es fundamental controlar los tiempos porque construir la mina de carbón en el momento adecuado puede marcar la diferencia entre puntuarla en el momento y ganar una fortuna o tener que esperar turnos y turnos hasta que esto ocurra. La interacción es dura; las vías de otros jugadores pueden bloquearte o quizás han usado el puerto que tenías localizado para vender tu algodón y ahora no tienes forma de sacarlo al mercado. Para todo esto es importante el orden de turno determinado por el gasto, el jugador que menos dinero gasta va primero, hay verdaderos duelos a muerte por gastar una libra menos y apuñalar a tu rival en el siguiente turno.

Detalle del tablero de Brass

El orden de turno puede ser muy cruel.

Estamos sin duda delante de un juego exigente, en el que con un número limitado de acciones deberás planificar tu estrategia mientras evitas las zancadillas de los demás jugadores y tratas de aprovechar las oportunidades que se te plantean. Todo un caramelo para los amantes de la gestión y el control.

En cuanto al aspecto visual el viejo era bastante espartano, el típico euro con mucho cartón, fichas de plástico planas para las monedas, grafismo correcto pero no demasiado evocador… la nueva edición le da mil vueltas, innecesarias a nivel técnico pero el gustazo que da tocar esas fichas de casino, el tablero lleno de detalles y bonito como el solo… al final la experiencia no es solo la mecánica y acompañarlo de cosas chulas que tocar también ayuda a disfrutar la partida. Luego ya está lo que cuesta la pijada en cuestión y si no era mejor antes cuando por el mismo precio tenías dos juegos sin tanta sobreproducción, yo lo tengo claro pero es que yo soy pobre, si tuviera dinero igual pensaba diferente.

Brass nuevo vs. Brass viejo

El lavado de cara es impresionante.

La reedición trajo también un nuevo mapa, Birmingham, que incluye una mecánica nueva que te manda el juego a otra parte y que hará que los jugadores expertos tengan que replantearse muchas estrategias. Es este Birmingham tenemos barriles de cerveza, que son necesarios para vender nuestros productos (entre otras cosas). La primera vez que juegas el mapa parece algo anecdótico y lo tienes ahí en segundo plano, hasta que te das cuenta de lo difícil y problemático que es hacer las ventas y como cualquier jugador puede reventarte una venta usando tu cerveza para hacer unas vías. En el juego original es bastante común acumular varias ventas para realizarlas todas en una acción y ahorrar tiempo, en este esa estrategia no solo es peligrosa sino que es muy poco probable que tus rivales te dejen salirte con la tuya. Un giro muy interesante en una de las mecánicas principales que te hace enfocar el juego de manera muy diferente.

Cerveza en el Brass

La cerveza hace que todo cambie.

En resumen

La definición perfecta de clásico, un juego por el que no pasan los años y que sigue dando partidas tan emocionantes como siempre. Te gustará si te gustan los euros económicos y de gestión y si te gusta apuñalar a tus rivales en el corazón mientras sonríes.

STATS

DIVERSIÓN; 8, gestión y emoción durante toda la partida.
DIFICULTAD; 8, duro y exigente, no puedes ir jugando al tuntún y los errores pueden hundirte la partida.
FRIKEZ; 7,5, la dificultad de las reglas lo aleja de cualquiera que no sea un culo-duro con carnet.

Link a Brass en la Board Game Geek.

Bueno, pues hasta la próxima entrada, recordad que podéis seguir mis movidas lúdicas en facebooktwitter e Instagram.

Jugando a cosicas (LXIII). Ciudad Machi Koro.

Hola a todos, hoy os traigo una reseña fresca, fresquísima. Uno de los últimos (en muchos sentidos) de Homoludicus ¿Estáis listos para poneros a construir?

Ciudad Machi Koro: Puntuación (8)

Desde Japón nos llega este magnífico filler de construcción de ciudades con el que os aseguro unos ratos más que entretenidos.

El juego se puede explicar en dos minutos y coger en tres. Los jugadores van comprando edificios (cartas) que añaden a su ciudad y que van numeradas desde el 1 al 14. Cada turno el jugador activo lanza uno o dos dados de seis y las cartas cuyo número coincida con el obtenido se activan para sus propietarios (al estilo Catan).

Los edificios te proporcionan dinero de la banca o te permiten robárselo a otros jugadores, dinero con el cual construir nuevas cartas para aumentar tus posibilidades de conseguir ingresos. El objetivo del juego es ser el primero en construir seis cartas especiales que tienen todos los jugadores, tras lo cual podremos mirar con suficiencia a nuestros rivales.

El setup inicial de cada jugador, un campo de trigo y una panadería para empezar un imperio urbano.

Machi Koro no es un juego para amantes de las estrategias sesudas o los juegos equilibrados porque es un 90% azar, desde que salga el número que necesitas para activar tu combo de edificios y cobrar veinte monedas a que la carta del ‘Atunero’ aparezca en el turno en que la puedes comprar. Afortunadamente las partidas son rápidas así que siempre puedes pedir una revancha si piensas que tu rival ha tenido demasiada suerte, o dos.

Algunos de los edificios que se pueden construir, rojos y morados para putear y azules y verdes para cobrar grandes sumas de dinero.

Otro punto que encuentro interesante es que la estrategia cambia bastante de una partida a otra dependiendo del número de jugadores, haciendo que las cartas de putear sean fundamentales o prescindibles.

La única pega que le puedo poner al juego es que necesita bastante espacio para desplegarse, especialmente con cuatro o cinco jugadores, aparte de eso creo que es uno de los fillers más adictivos que tengo. La caja de homoludicus viene con la primera ampliación, lo cual es estupendo ya que no soy fan de gastar dinero en ampliar fillers. Bueno también viene con aire suficiente para aclimatar Marte (a ver si aprendemos ya a hacer las cajas a medida…).

Una divertida partida a cinco jugadores durante el aniversario de la tienda Homolúdicus Valencia.

En resumen, un gran juego para todos los públicos y edades siempre que busques un juego simple y divertido y no te importe que las partidas se decidan a cara o cruz.

STATS.
DIFICULTAD: 2, sumar 2D6 y buscar los números entre tus cartas, definitivamente no hace falta un postgrado para jugar a esto.
DIVERSIÓN: 8, ágil, adictivo y revanchero.
FRIKEZ: 1, tan friki como pueda ser el monopoly.

Link a Ciudad Machi Koro en Board Game Geek.

Pues esto es todo por esta semana, nos vemos en la próxima entrega y recordad que podéis seguir el blog en facebook,  Google+ y twitter.