El taller de juegos (VII). Lidiando con imprentas.

Hola a todos, en otras entregas de esta serie de artículos he dado consejos sobre diseño de materiales y componentes. Hoy voy a meterme en las pantanosas aguas de la producción, porque tu precioso y esforzado trabajo puede irse al traste en el momento más crítico.
Imprentas digitales y offset.
Existen dos formas de imprimir, las digitales son las fotocopiadoras e impresoras láser de toda la vida con una calidad más o menos profesional y unas máquinas más o menos potentes. El digital tiene la ventaja de que es rápido y permite hacer tiradas pequeñas de 100 o menos unidades, ya que no tiene gastos de producción fijos. Eso no quiere decir que sea barato, el coste unitario de cada copia puede acabar subiendo bastante, pero en cualquier caso te permite sacar unidades prácticamente en Print on demand.

El problema principal de las máquinas digitales es que normalmente son de bastante peor calidad que las offset, son básicamente fotocopiadoras gordas y puedes tener problemas de registro (el casamiento entre las dos caras de una misma hoja) o de color (si en un momento dado cambias de máquina). Además, la mayoría usa un sistema de rodillos que dobla las hojas para imprimirlas lo que limita el grosor máximo que puede usarse.
El offset es la impresión tradicional por planchas, se hace un fotolito con cada uno de los 4 colores básicos (el famoso CMYK) y se empiezan a tirar pliegos de papel contra los rodillos como si no hubiera un mañana. El offset requiere un proceso de preparación previo más laborioso (lo que significa costes fijos elevados) pero una vez listo las copias salen como churros y a un precio mucho más reducido. Aquí la clave es que hay que hacer muchas copias para que salga rentable de quinientas a mil en adelante.
El acabado del offset es siempre mucho más profesional, el ajuste de color y registro siempre es exacto (a no ser que el impresor sea un chapuzas).

Lo de abajo es la plancha de impresión magenta. Te van a cobrar por cada una de las 4 planchas, así que si no haces una buena tirada los precios unitarios se disparan.

Papeles y cartones.
El grosor del papel es importante y una de las cosas de las que tenéis que pedir muestra si no tenéis una amplia experiencia es estos lares. Porque si yo te digo 180, 250 o 300 grs. te vas a quedar igual, pero es que además los papeles tienen distinta rigidez según el tamaño (un folio de un papel te parecerá más endeble que una tarjeta de visita del mismo papel, porque el propio peso del mismo ayuda a flexionarlo), así que pide muestras para no acabar llevándote sorpresas.
Los cartones son más peliagudos. Hay dos formas de hacer un cartón (para fichas o tableros), imprimir una cartulina gráfica (que es como se llaman los formatos de papel más gruesos) o hacer un contracolado (imprimir dos hojas a una cara y pegarlas a ambos lados de un cartón grueso). Las cartulinas gráficas son muchísimo más baratas, ya que se imprimen del modo habitual y no requieren más procesos (aunque muchas digitales no admiten papeles de determinado grosor), pero existe un límite de gramaje y no las hay más gruesos. En el contracolado no tenemos ese problema de grosor pero el proceso es bastante más complejo y las imprentas no suelen hacerlo, con lo que lo enviarán a algún encuadernador para su proceso y eso significa que te va a subir el precio.

Es fácil distinguir un contracolado, de perfil verás la capa de papel, el cartón y debajo otra capa de papel. Las cartulinas gráficas tienen un perfil uniforme.

Troqueles.
No querrás que tu juego sea una hoja de 100×70 doblada, tendrás que cortar las cosas. Hay dos métodos de corte; guillotina y troquel. La guillotina hace cortes rectos de todo el largo del papel, se usa para cortar las hojas de las reglas, tableros, etc… El troquel por su parte es una madera en la que se incrustan unas hojas de acero con formas (se llaman flejes) y que se presionan contra las hojas para hacer el corte con la forma que queramos, ya sea una moneda redonda o la forma de una carta.
El señor que hace el troquel dobla el fleje de acero para conseguir la forma deseada y tiene unos límites de curvatura y detalle, vosotros enviaréis el diseño del corte a la imprenta y ellos os dirán si eso es posible o si es necesario simplificar el trazado. A los flejes afilados se les hacen unas melladuras en el filo que será lo que deje los puntos de unión de las piezas a la matriz. Hay troqueles de muy diversas calidades y cuando los haces, los pagas, así que puedes pedirle a la imprenta que los guarde o que te los entregue al terminar para guardaros tú para futuras reimpresiones.
Las cartas, además de con el troquel normal, se pueden hacer cantoneadas. Esto es básicamente cortarlas rectas como si fueran tarjetas de visita y luego pasarlas por una máquina que recorta las esquinas (como las que venden para redondear cartas a mano pero más grande), esto te ahorra el troquel, pero las cartas nunca van a quedar exactamente iguales y la curva no será perfecta. Pero si tienes un juego en el que eso no es importante puede suponer un pequeño ahorro de dinero (al final en la fase de producción toda la magia está en ahorrar ese medio euro).
Los troqueles que usan las fábricas de cartas o los que hacen el magic son unos troqueles de acero macizo que valen un pastizal y que se usan en unas prensas que están fuera del alcance de los mortales, no os obsesionéis es alcanzar la calidad de Heraclio Fournier en vuestras cartas.

Esto es un troquel, las gomas protegen el filo de las cuchillas y sujetan las piezas de papel para que no se desplacen al cortar. Las que van sin proteger son flejes sin filo para marcar pliegues.

¿Qué imprenta elijo?
Mi experiencia profesional en imprentas es variada, hay grandes profesionales mezclados con el typical spanish chapuza. Una imprenta pocas veces te dirá que no puede o no sabe hacer algo, es probable que te diga que si, y luego te encuentres con la sorpresa de que no han sabido hacerlo así que pide pruebas de todos los materiales y estate encima de ellos.
Además la mayoría de las imprentas no van a estar especialmente interesadas en tu trabajo. Es algo que les va a dar muchos quebraderos de cabeza para sacar como mucho mil copias y de un trabajo que tendrán que subcontratar a varios proveedores (comparado con imprimir 50.000 flyers de Pizza Hut que les viene ya diseñado y preparado para imprimir y que es básicamente poner en la máquina y darle al botón…)
Así que la solución pasa por ir a una imprenta de mucha confianza, ya sea porque conoces a los dueños o porque te la recomiende alguien que ya haya hecho algún juego con ellos, o bien ir a alguna de las empresas especializadas en producción de juegos.
¿Y no puedo imprimir en china?
Pues no tengo nada en contra de los chinos, ni de cualquier imprenta en el extranjero (muchos de mis clientes trabajan con imprentas online para sus folletos, flyers y tarjetas), pero si no tienes experiencia en impresión, producción o artefinalización (preparar los archivos para imprenta) te puedes llevar alguna sorpresa desagradable. Te remito al punto anterior.
Artes finales. Medir dos veces, enviar una.
Creo que el tema artes finales lo voy a trabajar en otra entrada con más detalle, por ahora solo deciros que las imprentas cuentan con diseñadores para estas labores, pero cobran. Si optáis por hacerlo vosotros aseguraros de que sabéis lo que hacéis o tenéis a alguien que sepa que hace (no basta con hacer un cursillo de indesign de 20 horas) ya que podéis acabar con iconos desaparecidos, fotos que faltan o cosas peores. No está de más gastarse unos duros en sacar una prueba en digital para que la imprenta la tenga y poder reclamarle después en caso de que algo no esté en condiciones.

Yo se que la idea general es que diseñar lo puede hacer todo el mundo si sabe usar el programa, y la respuesta a eso es ‘no’.

Diseñar para ahorrar.
Ya hemos hablado antes de que la impresión tiene una serie de costes fijos que debemos optimizar. Cosas como las planchas de impresión o los troqueles pueden suponer un ahorro importante si se diseña pensando en ello.
Las imprentas usan hojas de papel de 50×70 cm (medio pliego) o de 100×70 (pliego entero), te van a cobrar lo mismo uses toda la hoja o solo un 20%, esto no se cobra por cantidad de tinta. Pregunta a tu impresor cuantas cartas o componentes te caben en su pliego y ajusta el juego a esas especificaciones si es posible (pasar de 127 a 120 cartas puede suponer un ahorro importante).
Con los troqueles pasa tres cuartos de lo mismo, supón que tienes que hacer 20 fichas cuadradas y 20 redondas. Puedes hacer un troquel con las fichas cuadradas y otro con las redondas, o hacer uno solo con 10 cuadradas y 10 redondas. Normalmente te va a salir más barato repartir los marcadores en matrices iguales aunque luego te queden algunos tokens en blanco.

Todos los troqueles de la fila superior pueden sustituirse por los tres de la fila de abajo, a 50-100 euros cada uno…

Coleccionado y montaje.
Por último la típica cosa que se te puede olvidar, al final tienes un montón de cosas diferentes que tienes que meter en cajas y retractilar (envolver en plástico), la imprenta o empresa que te lo produzca se encargará de ello (cobrando) y a no ser que puedas precintar los juegos en tu casa tener que pagar dos transportes (los componentes a tu casa y de vuelta a la imprenta para envolver) no te va a compensar el coste del coleccionado, así que deja que lo hagan ellos.
Bueno, ya os he dado la chapa por hoy, este fin de semana más concurso, estad atentos a las redes. Recordad que podéis seguir el blog en facebook, Google+, twitter e Istagram.

3 comments for “El taller de juegos (VII). Lidiando con imprentas.

  1. January 25, 2016 at 9:27 am

    Magnífico artículo, que pone de manifiesto que hacerlo todo tu mismo requiere no solo ganas y buena voluntad, sino tener puñetera idea que qué estás haciendo. Y para eso se empieza por investigar y leer. Gracias por tu trabajo.

  2. Anónimo
    February 8, 2016 at 11:38 pm

    Interesante artículo.
    ¿Alguna imprenta, nacional, que sepamos dispone de troquel de fichas de war games?
    1/2 o 5/8 de pulgada.
    Gracia por el artículo

  3. February 9, 2016 at 6:51 am

    Las imprentas no suelen tener el troquel hecho, el ahorro es más una cuestión de conseguir que te tengan que hacer el mínimo de troqueles. Si tienen un troquel es posible que sea de otro cliente y no creo que le hiciera mucha gracia que gastarán algo que ha pagado.

    Puede que editoriales especializadas en wargames tengan platillas de troqueles preparadas. pero no se si hay algo así en España.

    Para tiradas de 500+ ejemplares yo preguntaría en AGR o Carta Mundi, y si vas a tiradas más pequeñas Zentury Games tiene imprenta digital y están especializados en wargames (estos son los que yo conozco, si alguien sabe de alguno más que comente sin pudor).

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