Jugando a cosicas XCVII. Brass (el nuevo y bonito)

Aquí se hacían reseñas también, casi seguro que sí…

La verdad es que desde la última reseña he probado un montón de juegos y tengo un montón de cosas que contaros al respecto, aunque no sean flamantes novedades (ya no) creo que merece la pena echarle un vistazo a algunos de los títulos. Hoy os traigo una flamante reedición que ha dado mucho que hablar y que todo el mundo debería probar al menos una vez en la vida.

Brass (Lancashire / Birmingham): (8,5)

Autor: Martin Wallace
Arte: Lina CossetteDavid ForestDamien Mammoliti
2-4 Jugadores
120 minutos

Hay quien dice que este es el mejor juego de Wallace, y lo cierto es que es difícil rebatir esa afirmación porque Brass se ha ganado a pulso la categoría de clásico y 12 años después no ha envejecido un ápice. En el juego seremos magnates del algodón en Inglaterra de la revolución industrial y competiremos con nuestros rivales para desarrollar nuestras industrias y las infraestructuras que precisamos para hacernos asquerosamente ricos y forjar nuestro imperio comercial.

Brass es un euro duro de gestión económica, tendremos que compaginar la obtención de puntos de victoria con la generación de ingresos, fundamentales para no quedarnos bloqueados según avanza la partida. El juego se gestiona mediante un motor de cartas, cada turno los jugadores usan dos cartas con las que realizarán sendas acciones, tras lo cual completarán su mano con dos nuevas cartas.

Cartas del Brass

Algunas acciones requieren gastar una carta específica, otras simplemente descartar una cualquiera.

Podremos construir fábricas, minas de carbón, instalaciones portuarias o líneas de ferrocarril, todo con el objetivo de vender nuestros productos o conseguir que otros jugadores usen nuestras infraestructuras ya que de ambas formas obtendremos los preciados puntos e ingresos. Y por supuesto pedir préstamos ¿qué sería de Wallace sin los prestamos?, en cualquier momento del juego  podemos llenar nuestros bolsillos de libras a costa de retroceder en el track de ingresos. Este track se va “acelerando” según avanza el juego, de modo que retroceder supone mayores pérdidas de ingresos cuanto más adelantados estamos. Es mejor pedir los prestamos el primer turno, pero eso te dejará con ingresos negativos y si no eres capaz de poner tu industria en movimiento rápidamente puedes verte en problemas, decisiones, decisiones…

Minas de carbón

Cuando la mina de carbón agota sus recursos, se gira y otorga puntos e ingresos.

En el juego hay muchas formas de conseguir puntos y dinero, pero en todas ellas es fundamental controlar los tiempos porque construir la mina de carbón en el momento adecuado puede marcar la diferencia entre puntuarla en el momento y ganar una fortuna o tener que esperar turnos y turnos hasta que esto ocurra. La interacción es dura; las vías de otros jugadores pueden bloquearte o quizás han usado el puerto que tenías localizado para vender tu algodón y ahora no tienes forma de sacarlo al mercado. Para todo esto es importante el orden de turno determinado por el gasto, el jugador que menos dinero gasta va primero, hay verdaderos duelos a muerte por gastar una libra menos y apuñalar a tu rival en el siguiente turno.

Detalle del tablero de Brass

El orden de turno puede ser muy cruel.

Estamos sin duda delante de un juego exigente, en el que con un número limitado de acciones deberás planificar tu estrategia mientras evitas las zancadillas de los demás jugadores y tratas de aprovechar las oportunidades que se te plantean. Todo un caramelo para los amantes de la gestión y el control.

En cuanto al aspecto visual el viejo era bastante espartano, el típico euro con mucho cartón, fichas de plástico planas para las monedas, grafismo correcto pero no demasiado evocador… la nueva edición le da mil vueltas, innecesarias a nivel técnico pero el gustazo que da tocar esas fichas de casino, el tablero lleno de detalles y bonito como el solo… al final la experiencia no es solo la mecánica y acompañarlo de cosas chulas que tocar también ayuda a disfrutar la partida. Luego ya está lo que cuesta la pijada en cuestión y si no era mejor antes cuando por el mismo precio tenías dos juegos sin tanta sobreproducción, yo lo tengo claro pero es que yo soy pobre, si tuviera dinero igual pensaba diferente.

Brass nuevo vs. Brass viejo

El lavado de cara es impresionante.

La reedición trajo también un nuevo mapa, Birmingham, que incluye una mecánica nueva que te manda el juego a otra parte y que hará que los jugadores expertos tengan que replantearse muchas estrategias. Es este Birmingham tenemos barriles de cerveza, que son necesarios para vender nuestros productos (entre otras cosas). La primera vez que juegas el mapa parece algo anecdótico y lo tienes ahí en segundo plano, hasta que te das cuenta de lo difícil y problemático que es hacer las ventas y como cualquier jugador puede reventarte una venta usando tu cerveza para hacer unas vías. En el juego original es bastante común acumular varias ventas para realizarlas todas en una acción y ahorrar tiempo, en este esa estrategia no solo es peligrosa sino que es muy poco probable que tus rivales te dejen salirte con la tuya. Un giro muy interesante en una de las mecánicas principales que te hace enfocar el juego de manera muy diferente.

Cerveza en el Brass

La cerveza hace que todo cambie.

En resumen

La definición perfecta de clásico, un juego por el que no pasan los años y que sigue dando partidas tan emocionantes como siempre. Te gustará si te gustan los euros económicos y de gestión y si te gusta apuñalar a tus rivales en el corazón mientras sonríes.

STATS

DIVERSIÓN; 8, gestión y emoción durante toda la partida.
DIFICULTAD; 8, duro y exigente, no puedes ir jugando al tuntún y los errores pueden hundirte la partida.
FRIKEZ; 7,5, la dificultad de las reglas lo aleja de cualquiera que no sea un culo-duro con carnet.

Link a Brass en la Board Game Geek.

Bueno, pues hasta la próxima entrada, recordad que podéis seguir mis movidas lúdicas en facebooktwitter e Instagram.

Jugando a cosicas XCVI. Great Western Trail

Yiiijaaaa vaqueros, esta semana os traigo una reseña de un juego que tiene ya un tiempo pero que por alguna razón nunca había pasado por estas páginas. Y es raro porque es uno de nuestros rejugables (ya hablaré de eso en otra entrada).

Great Western Trail: (8,5)

Autor: Alexander Pfister
Arte: Andreas Resch
2-4 Jugadores
120 minutos

Quien no ha querido recorrer el oeste americano llevando un rebaño de vacas mientras te enfrentas a bandidos, indios y a los inhóspitos caminos de lo salvaje… bueno vale, nadie en su sano juicio pero el tema es evocador y este deckbuilder con tablero es un juegazo.

La idea básica del juego es llevar rebaños de ganado desde Texas (la casilla de salida del tablero) hasta Kansas City (el final del trayecto), donde serán enviadas por tren al resto del país. Y vais a repetir esto varias veces durante el juego tratando de conseguir el máximo de puntos cada vez. Y aquí es donde entra la mecánica del deckbuilding, empezamos con un mazo de vacas que representa nuestro rebaño inicial y que iremos mejorando según avance la partida, introduciendo reses de mejor calidad que nos darán más dinero y nos permitirán conseguir más puntos de victoria cada vez que lleguemos a nuestro destino.

Durante el viaje iremos parando en los distintos edificios que nos encontramos por el camino para conseguir dinero, ayudantes, nuevas reses, construir nuevos edificios con acciones más potentes o hacer avanzar nuestra locomotora para puntuar ciudades más lejanas cuando embarquemos nuestro ganado en los trenes.

Peones sobre edificios en Great Western Trail

Los vaqueros avanzan por la ruta hacia Kansas City (foto BGG).

Cuando por fin, nuestro peón llegue a Kansas City, enseñaremos nuestra mano de cartas y sumaremos los puntos de todas las vacas diferentes que tengamos. Eso nos dirá como de lejos podemos enviar el rebaño, cuantos más puntos valga más lejos podrán llegar, permitiéndonos puntuar las ciudades más lejanas y valiosas.

Al enviar un rebaño u ocupar un apeadero, esto se hace durante el juego al mover la locomotora, retiramos un marcador de nuestro tablero personal para marcarlo en el tablero central. Estos marcadores empiezan la partida tapando diversas opciones y mejoras que iremos adquiriendo según vayamos colocándolas en el tablero central. Podremos así personalizar nuestra estrategia con habilidades como ampliar nuestro límite de mano o mover más deprisa.

Tablero personal de Great Western Trail

Un tablero personal con los discos que cubren las mejoras (foto BGG).

El juego es la típica ensalada de puntos donde puedes rascar de casi todas partes; ciudades, apeaderos, las propias vacas, los trabajadores, cartas de objetivos, fichas de peligro, edificios… y aunque es primordial desarrollar el mazo del rebaño como motor principal, luego se nos van a abrir múltiples caminos para llevarnos la victoria.

La clave del juego está en medir bien los tiempos y construirte un buen combo de edificios/acciones acorde a tu estrategia. Puedes ponerte un edificio que te permita conseguir dinero justo antes del que vende las reses para poder coger siempre las cartas más caras, o combarlo con uno que te permita hacer movimientos extra para encadenar varias acciones seguidas y avanzar rápidamente hasta la meta. O tal vez quieras centrarte en potenciar tus avances con el tren para llegar a las estaciones más lejanas que dan más puntos.

Track de locomotoras en Great Western Trail

Las locomotoras avanzan para poder entregar el ganado en las ciudades más alejadas (foto BGG).

Otra de las decisiones a las que te obliga el juego es si correr mucho para vender el máximo número de rebaños, lo que hace avanzar el juego y acercarlo al final, o ir más despacio activando el mayor número posible de acciones para potenciar nuestro juego futuro, a costa evidentemente de quedarnos atrás en cuanto a la venta de vacas y a otras acciones únicas como comprar trabajadores o construir edificios. La clave para ganar a este juego, desde mi punto de vista, es construir un combo que te de puntos con el mínimo número de acciones posibles. De este modo, tú desarrollas tu juego a la vez que acortas el tiempo que tienen los demás para establecer sus estrategias.

Cartas de ganado en Great Western Trail

Dos vaqueros se detienen a comprar nuevas cabezas de ganado para su mazo (foto BGG).

Por último, hay que tener cuidado con las penalizaciones de puntuación. Si llegamos a Kansas con un rebaño raquítico, solo podremos enviarlo a las ciudades más cercanas y si servimos a más de una de esas ciudades nos llevaremos unos cuantos puntos negativos al final de la partida.

El único pero que voy a ponerle al juego es que es el típico euro con una interacción baja, y sin llegar a ser un solitario para cuatro sí que es cierto que la influencia del resto de jugadores sobre tu partida es muy poca y fácilmente compensable.

Visualmente el juego es muy atractivo, un diseño claro y efectivo y unas buenas ilustraciones y los materiales son de buena calidad, así que nada que objetar tampoco en este aspecto.

En resumen

Un título muy sólido que no te costará sacar a la mesa y que combina la gestión de acciones y un deckbuilding básico de manera brillante. Este juego fue uno de los pelotazos de Essen y ha soportado perfectamente el paso del tiempo, seguro que la ampliación le da una nueva vida.

STATS

DIVERSIÓN; 8,5, un juego muy dinámico y con el tema muy bien pegado (para ser un euro).
DIFICULTAD; 6,5, las mecánicas son las típicas de un euro medio, pero la ensalada de puntos le da un poquito más de dificultad.
FRIKEZ; 7, El tema es muy mundano pero no deja de ser un euro medio y eso lo aparta del alcance del común de los mortales.

Link a Great Western Trail en la Board Game Geek.

Bueno, pues hasta la próxima entrada, recordad que podéis seguir mis movidas lúdicas en facebookGoogle+twitter e Instagram y que en breve empezaré a daros por saco con mi nuevo y mejorado Cats ^_^

Jugando a cosicas XCV. Pandemic Legacy – Season 2 (cubitos, mentiras y cintas de vídeo)

Hola a todos, salvadores de la humanidad e infectados por igual. El otro día escribí sobre el Charterstone y he caído en la cuenta de que no he hecho la pertinente reseña del que por el momento es mi legacy.

Pandemic Legacy. Season 2: (8)

Autor: Rob Daviau, Matt Leacock
Arte: Atha Kanaani, Chris Quilliams
2-4 Jugadores
90 minutos

Bueno, pues lo cierto es que ya hace unos meses que nos ventilamos el Season 2 y lo gozamos casi tanto como el primero. No voy a gozar nada tanto como el primero, lo sé, pero este se ha acercado bastante.

Superado el trauma de pagar 80€ por el puto juego (menuda columpiada) y hechas las divisiones de 80 entre 3 dividido por 14 o 15 partidas…. venga va, que no es para tanto, llega el momento de disfrutar de algo que esperábamos como un yonki espera el furgón de la metadona. Además, por azares del destino tardamos varias semanas en poder quedar… y ahí estaba el juego en mi casa, con el plástico puesto, haciéndome ojitos… pero aguanté, y el día señalado nos juntamos todas y abrimos aquello como si fuera un regalo de los dioses (porque ya se nos había olvidado lo que habíamos pagado y ahora era todo gloria y regocijo).

Este season 2 lleva una misión de tutorial, que se podía repetir tantas veces como quisieras para hacerte con el nuevo sistema de juego y que nosotros usamos para entrenar una y otra vez, porque queríamos darle una paliza al juego y ser los putos amos del S2 (por eso y porque ya que habíamos pagado 80 eurazos los íbamos a aprovechar hasta el último céntimo). Total que yo creo que nos lo jugamos 4 o 5 veces antes de ponernos con la campaña.

Como ya sabréis, y si no lo veréis en cuanto abráis el juego, aquí la cosa va al revés que en el resto de Pademics. En lugar de aparecer cubos de enfermedades en las ciudades, desaparecen unos cubos grises que representan la capacidad de la ciudad para frenar la plaga (ya sea con medicinas, medios materiales, etc…). Evidentemente no hay mucha diferencia matemática en cuanto al funcionamiento de esta variante, excepto por dos cosas.

Al no haber varias enfermedades sino una única plaga la planificación es más sencilla. Ya no tienes que evaluar si es más peligroso comerte otro brote o que se vacíe la reserva de cubos amarillos, ahora es todo una amenaza común y eso facilita la tarea de planificar la estrategia.

Los cubos grises son limitados y cuanto más crece tu red de ciudades y más disminuye la cantidad de suministros menos protegidas están las ciudades y de necesitar 4 infecciones para que aparezca un brote pasas a que a la segunda infección se te vaya a la mierda la ciudad. Esto da cada vez más tensión según avanza el juego y los recursos se estiran más y más.

Desayuno con crepes

Los suministros son fundamentales en el Season 2, y un desayuno pre-partida ayuda a que todo fluya mejor.

Otra de las mecánicas que cambia, y hay que estar atentos para no cagarla y hacerse algún vuelo charter como en el clásico, es el movimiento que es este S2 está un poco más limitado en algunos aspectos y que puede generar un poco de confusión.

A nivel estético creo que el S2 mola mucho más que el S1, la portada, los personajes que puedes personalizar con las caras que quieras que además son 50/50 hombres y mujeres, los componentes especiales que van apareciendo… Y lo de ir ampliando el mapa poco a poco es un caramelazo, hasta el punto de que cada vez que descubres un nuevo territorio es un festival en la mesa. El juego está lleno de pijaditas que hace que tengas ganas de verlo todo, explorarlo todo y rascarlo todo.

Componentes

Los componentes del juego (foto BGG)

Narrativas reguleras, mecánicas originales.

Aunque la historia está guay y el sentimiento de inmersión sigue siendo bueno, la narrativa de este S2 es bastante más floja que la del S1, no solo falta el momento giro WTF que tenía el primero sino que cuando aparece en este la que se supone es la gran revelación te quedas un poco “ah… pues vale”. Aun así la historia sigue siendo atractiva y además incluye algunos elementos de deducción (en plan coordenadas, pistas y demás zarandajas) que molan un montón y te mantienen pegado al detalle. Pero lo dicho, si a la historia del S1 le doy un 9/10, esta se queda en un justito 6/10.

Lo que le falta a la historia principal de este título se compensa, a mi gusto, por las micro-mecánicas que incluye y que le dan una nueva dimensión a disfrutar; la ampliación del mapa, lo que haces con los rotuladores en el mapa, algunas reglas y mecánicas que van apareciendo y que introducen nuevas micro-estrategias que dan muchísimo juego. Como decía en el párrafo anterior, un montón de chorraditas que te hacen disfrutar del detalle del juego.

Sobreviviendo a la pandemia

Un consejo táctico para supervivientes, acostumbraos a llevar la cuenta de las cartas que salen en el mazo de recursos e ir anotando los bloques de cartas para saber cuánto falta para la siguiente infección (más o menos) y cuantas cartas ‘limpias’ tenéis antes de que empiece el siguiente bloque. Esto siempre es una buena estrategia, pero os resultará más que necesario según avance la partida… y hasta aquí puedo leer XD.

Por lo demás no hay muchas más diferencias en cuanto a estrategias de juego, tratad de controlar las crisis en cuanto asomen la patita y centraos en los objetivos de cada partida. No es que no puedas dedicar esfuerzos a conseguir ventajas y otros objetivos secundarios, pero mejor hacerlo cuando tienes el último objetivo al 99% y sabéis que lo podréis completar sin problemas en cuanto salte la liebre para evitar desastres. Aun así muchas veces verás que lo que ganas jugando una ronda más no suele compensar las pérdidas en forma de ciudades infectadas.

¡Ah! Y no está de más que os hagáis con una bandeja/tapa de cartón para tener una zona de contención donde rascar todo lo que se rasca en este S2. Que se ve que tenían la cobertura esa que se rasca de oferta y la han puesto por todas partes, vais a rascar más que una abuela ludópata y se acaba poniendo el juego, la mesa y el comedor en general hechos un cristo.

En resumen

Una buena segunda entrega que no llega a la calidad narrativa y la sorpresa que supuso la S1, pero que volvería a comprar sin dudarlo (aunque no me quejaría si la S3 volviera a los 60€) porque ofrece más de lo mismo que nos encantó en el primero…

Celebración

Nos quedamos a tres miserables puntos de conseguir el exitazo. Pero contentos igualmente.

STATS

DIVERSIÓN; 9, pandemias, supervivientes postapocalípticos, rascas de la ONCE, micro-gestión, abrazos de grupo… genial.
DIFICULTAD; 7, si queréis salvar el mundo. Si solo es por echaros unas risas y no os importa que aquello parezca el chalet de Nurgle le doy un 5.
FRIKEZ; 6, Pues este ya es un poco más friki con el tema Waterworld, pero aún es jugable por casi cualquier público.

Link a Pandemic Legacy: S2 en la Board Game Geek.

Bueno, pues hasta la próxima entrada, recordad que podéis seguir mis movidas lúdicas en facebook, Google+, twitter e Instagram y que en breve empezaré a daros por saco con mi nuevo y mejorado Cats ^_^

Jugando a cosicas XCIV. Charterstone (sin spoilers, espero)

Buenos días a todos, esta semana os quiero dejar mis impresiones sobre el legacy que terminamos la semana pasada, un juego de colocación de trabajadores y gestión de recursos publicado aquí por Maldito Games. Ya os adelanto que no me ha gustado tanto como el Pandemic pero aun así me lo he pasado muy bien.

Charterstone CoverCharterstone: (7)

Autor: Jamey Stegmaier

Arte: Lina Cossette, David Forest, Gong Studios

1-6 Jugadores

120 minutos

Charterstone es un juego de colocación de trabajadores de manual; voy a este edificio y cojo una madera, en este otro cojo 1 moneda y aquí pago la moneda y la madera y me compro esta carta de ayudante que me dará puntos de victoria cuando haga X.

Detrás de está mecánica bastante universal encontramos la historia de un Rey que nos manda a todos a colonizar una región en la que iremos construyendo nuevos edificios que pegaremos sobre el tablero y nos ofrecerán nuevas posibilidades de juego. Esta parte queda un poco floja a nivel de narrativa, aunque es efectiva introduciéndote los nuevos elementos de juego en ningún momento me he metido en la historia (algo que si me ocurrió con los dos Pandemic), supongo que al ser un juego competitivo estás más centrado en buscar que combos de puntos puedes hacer que en meterte en si eres un colono o no.

Una de las cosas que más me ha gustado del juego es que con la aparición de nuevas cartas y reglas se generan nuevos combos cada partida y si eres, como yo, una persona a la que le gusta estudiar estrategias y posibilidades para machacar a tus rivales vas a disfrutar mucho de este Charterstone. Porque al final, después de todas la pegatinas, meeples y componentes lo que se esconde detrás de este juego es un ejercicio de análisis, dónde al principio de la partida mirarás el tablero, lo que tienes en tu zona de juego y empezarás a planear como te lo vas a montar para acabar el primero.

Componentes iniciales de Charterstone

Los componentes iniciales del juego (foto BGG)

Nuestra campaña fue de 5 jugadores y lo cierto es que ha sido todo un reto poder juntarlos a todos semana tras semana. Esto es territorio común de los legacy, si no vas a poder quedar con regularidad no te metas es uno de estos juegos porque se os va a hacer bola la partida con un montón de tiempo perdido intentando recordar que reglas especiales había o que era lo que tenías que hacer, no la vais a disfrutar en absoluto y acabaréis jugando por obligación y a desgana. No sé cómo funciona el Charterstone con menos gente, pero aseguraos de que el grupo puede quedar de modo constante. Aunque hay reglas para sacar jugadores de la partida que funcionan más o menos bien, meterlos ya es otro cantar porque básicamente es un jugador que no puede ganar y tener un jugador dummy que pueda hacer de kingmaker no es algo que a me guste tener en las partidas.

Las reglas están bien estructuradas y si eres un jugón culoduro no tendrás problemas interpretando los pequeños conflictos que aparecen aquí y allí. Este también es un terreno común de los legacy, como todos tratamos de no spoilear es difícil encontrar información y respuestas a las dudas que se puedan plantear en la partida (como una que nos surgió con cierto componente “especial” que lleva el juego) y terminas navegando en foros con los ojos entrecerrados para no ver nada que no toque.

Una de las cosas que menos me ha gustado del juego es cierto efecto win-win a nivel de la campaña general y que la puntuación final de la campaña me ha parecido un poco descompensada con elementos que puntúan claramente más que otros. He acabado con la sensación de que había una única cosa que hacer, aunque con muchas formas de hacer esa cosa (joder qué difícil es escribir sin spoilers), diría que es un juego muy rico a nivel táctico (partida a partida) pero bastante pobre a nivel de campaña (la estrategia general para las 12 partidas).

La curva de interés es desigual, empieza fuerte con la ilusión de ir descubriendo cosas pero se va apagando según se acerca el final de partida cuando ya está todo abierto y las novedades ya son anecdóticas. A partir de aquí el interés de la partida se sustenta únicamente en el sprint final para ganar la campaña y como tienes una idea bastante clara de cómo vas, la partida deja de ser atractiva para la mitad de la mesa a no ser que todos vayan muy igualados.

El rojo siempre gana

El rojo siempre gana

Como todo buen legacy, el juego promete que se puede seguir disfrutando como un juego normal una vez acabada la campaña… y como todo legacy, dudo que haya alguien que lo haga jamás. Del mismo modo que no creo que el pack de recarga sirva para otra cosa que no sea poner el juego en segunda mano (que es una muy buena opción por cierto, compras el pack por 25€ y pones el juego completo a la venta por 50€). El motivo es simple, el 90% de la gracia de un legacy nace de la sorpresa de ir descubriendo el juego, las nuevas reglas, los giros de la historia… si le quitas eso te queda un juego normalito que difícilmente va a poder competir con alguna de las novedades que tienes en casa por probar.

A nivel gráfico y de componentes el juego es excelente, con un montón de meeples diferentes, recursos, monedas y unas ilustraciones muy bonitas, un 10.

Ilustración de portada de Charterstone

El arte de Charterstone es una gozada

En resumen

Un juego de colocación de trabajadores accesible para todos los públicos pero con la suficiente riqueza táctica para que los más jugones disfrutemos exprimiendo hasta el último punto de victoria. Recomendable si te gusta el concepto legacy y los euros ligeros y medios.

STATS

DIVERSIÓN; 7, si te gusta exprimir combos de cartas y rascar puntos de debajo de las piedras.

DIFICULTAD; 6, aunque sea asequible para todos los públicos la cantidad creciente de reglas y componentes puede abrumar a los muggles menos jugones.

FRIKEZ; 5, La de cualquier juego de colocación de trabajadores sencillo.

Link a Charterstone en la Board Game Geek.

Pues esto es todo, nos vemos en la próxima entrada (ya después de exámenes, seguro) y recordad que podéis seguir mis movidas lúdicas en facebookGoogle+twitter e Instagram.

Jugando a cosicas XCIII. Forbidden Stars.

Hola ¿hay alguien?… ya sé que con la periodicidad que lleva este blog ahora mismo no me merezco ni una visita, pero que le vamos a hacer. No me da para todo. Aun así me resisto a abandonar este proyecto y sobre todo a cerrar esta ventana para contaros mis rollos.

Hoy os voy a hablar de una de los autorregalos que cayeron de la venta de navidad de FFG. Por si alguien se lo perdió, fueron unos días en que había una enorme cantidad de productos de FFG de saldo en su página web, pero muy de saldo. Y no solo la típica morralla que no consiguen quitarse de encima ni regalándola, que también había de eso, había verdaderas joyas a precio de ganga. Yo no caí en más porque ya los tenía, pero este que os traigo hoy es pura crema ameritrasher.

Portada Forbidden StarsForbidden Stars.: (8,5)
Arte: Sin acreditar
2-4 Jugadores
180 minutos
Le pongo notaza a este juego, pero es que no podía ser de otra forma, el Konny (que yo le llamo así, como también soy autor internacional…) haciendo un juego de una de mis ambientaciones fetiche. Los juegos de este señor son una garantía de éxito. No sé cómo lo hace pero consigue clavar los temas en las mecánicas y hacer unos juegos que no dejan indiferente a nadie.

Pero vamos a dejarnos de zarandajas y a entrar en materia ¿esto de que va? Forbidden Stars es un juego de toñinas espaciales en el oscuro universo de Warhammer 40K, en el que como todo el mundo sabe ‘solo hay guerra’. Cada jugador se pone al mando de una de las cuatro facciones básicas; Marines, Eldar, Orkos o Caos y tratará de ser el primero en capturar sus objetivos personales. Estos vienen representados por unos marcadores con el emblema de cada raza que los jugadores deben coger ocupando los diferentes planetas donde se encuentran.

Forbidden Stars

El juego luce muy bonito cuando lo despliegas (imagen web FFG)

La primera buena idea que nos presenta este juego es precisamente que no hace falta mantener los objetivos, una vez te llevas tu chapita de objetivo ya te puedes marchar del planeta si no te interesa conservarlo. Esto resulta en un juego muy dinámico donde los diferentes bandos se mueven de un lado a otro del mapa mientras tratan de cumplir sus objetivos, mucho golpe de efecto y poca línea defensiva estática. El hecho de que el objetivo sea capturar X fichas hace los jugadores se centren en moverse a esos planetas-objetivo o a defender los que contienen objetivos de otros jugadores. Salvo algún planeta con una gran producción o que necesite estratégicamente para llegar a otro sitio, es raro ver a un jugador atacando planetas solo por conquistarlos, o entrando hasta la cocina de otro jugador para exterminarlo.

El motor del juego es la programación de órdenes mediante fichas ocultas que los jugadores van colocando en el tablero, al estilo de juegos como el Senji o Juego de Tronos. Esa tensión de ver que un jugador va a hacer algo en ese sistema al que vas a ir pero no sabes si va a mover, a producir tropas o simplemente a cobrar recursos le da mucha chicha al juego. Por otro lado, las fichas dentro de un mismo sistema se van apilando y resolviendo en orden, si un jugador te expulsa de un sistema antes de que se ejecute tu orden de cobrar recursos te vas a quedar sin ellos, el orden en que puedas resolver tus fichas es muy importante.

Hay una parte de desarrollo, sencilla pero efectiva, a través de la cual vas desbloqueando unidades de mejor calidad y cartas que te permiten potenciar las órdenes estratégicas y las resoluciones de los combates.

Hojas de facción de Forbidden Stars

Cada facción dispone de sus propias unidades que debe ir desbloqueado, así como una habilidad especial de su raza.

Los combates, como no, son uno de los puntos fuertes del juego. El sistema es original, complejo y me gusta mucho como refleja el devenir de una batalla. Todo se resuelve con 3 resultados básicos; ataque y defensa (que se cancelan mutuamente) y moral (que determina quién gana la batalla si no se produce el exterminio de ningún bando).

Al principio del combate los jugadores lanzan dados en función de las tropas que llevan al combate, todos los dados son iguales y las unidades simplemente aportan más o menos dados al campo de batalla. Estos dados nos van a dar una cantidad ‘x’ de los resultados arriba comentados.

Combat Forbidden Stars

El combate es rico en detalles y estrategia.

Después de lanzar dados, los jugadores pueden añadir refuerzos, una especie de ‘milicia’, que no aportan dados pero cuentan como unidades. Y empieza la fiesta.

La batalla se resuelve en tres asaltos durante los cuales cada jugador juega en secreto una carta de combate de su mano de 5 cartas. Estas representan maniobras o eventos de la batalla que modifican la resolución de cada asalto, añadiendo resultados extras a los obtenidos por dados y efectos diversos como desmoralizar unidades enemigas o reagrupar las propias, relanzar dados, etc. En estas cartas radica la esencia de cada raza y se refleja muy bien el tema del juego, con cartas del Caos muy destructivas, marines que son verdaderos tanques aguantando daños o pielesverdes que pueden voltear la batalla con un estruendoso Waaagh!!!

Cartas de combate

Las cartas de combate son el centro de atención de cada batalla.

Por último, cuando todos los jugadores han terminado de ejecutar sus órdenes y el polvo de los campos de batalla se asienta, cada jugador saca una carta de su mazo de eventos y mueve según se le indique una de las tormentas de disformidad que hay en el tablero. Estas fichas bloquean el paso de un sistema a otro, creando un tablero dinámico que hay que tener muy en cuenta. Si ha jugado las órdenes adecuadas el jugador puede además activar el evento de la carta, que siempre es algo beneficioso para él.

Tormenta de disformidad

La tormenta de disformidad impide el paso a los refuerzos Eldar.

En resumen.

Un juego de desarrollo y conquista muy bien trabajado que te mete de lleno en el mundo del WH40K. No busques aquí un Risk dónde crear toneladas de tropas y hacer batallas gigantescas, Forbidden Stars es un juego con una estrategia más dinámica, dónde lo importante no es pegar mucho sino hacerlo en el lugar adecuado y en el momento preciso. Un ameritrash donde la suerte está presente por doquier, pero con mucho menos peso de lo que parece.

STATS

DIVERSIÓN; 8, zurrarse en el espacio siempre da mucho gozo, si eres aficionado a los juegos de estrategia te va a gustar.
DIFICULTAD; 7, las reglas están sorprendentemente bien escritas y estructuradas. Aun así no es un juego sencillo.
FRIKEZ; 7, todo lo que lleve Orkos con K es un juego de frikez elevada.

Link a Forbidden Stars en la Board Game Geek.
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