MbDM (XXXI). Fantasía realista en tus campañas.

Hola a todos, tras seguir algunos hilos de debate por los foros sobre realismo y verosimilitud en D&D (¡el de ahí detrás, que deje de reírse a la de ya!), tengo ganas de abordar el punto central de este debate. Algunas de las ideas aquí planteadas las he extraído del tippyverso (si, así como suena) que era básicamente una racionalización del mundo de Eberron con redes de teleportación, ejércitos de élite, etc., otras las he sacado de mis propias campañas y algunas son fruto de beber demasiada cerveza.

¿Cómo sería un mundo donde existan, la magia, los demonios, monstruos mitológicos y toda la parafernalia? Vamos a ver como algunas de las cosas más típicas del juego supondrían cambios realmente radicales en la sociedad y el mundo en general. Antes de empezar, vamos a dejar claro que esto funciona como un dial progresivo, cuanto más subo el nivel de ‘fantasía-épica-mágica’ más marcados serán los efectos. Si en el mundo hay un solo dragón legendario que se dice habita en las altas montañas de Katay, el mundo puede ser exactamente igual que el real, los problemas empiezan cuando una de cada cien personas tiene poderes o habilidades sobrenaturales.
Por último, recordar que como en todas las ucronías y ejercicios de especulación, esto son solo algunas ideas, hay muchas más por ahí mejores y peores. Solo espero que estas os gusten y os tengan un rato entretenidos. Vamos allá. 
¿Somos alma? ¿Somos materia? ¿Somos sólo fruto del azar?
Las grandes preguntas de la humanidad no son tan grandes si lanzando un par de conjuros tu dios se asoma por la ventana y te chiva las respuestas. Esto plantea la primera de las grandes preguntas ¿Existen los dioses? ¿Cómo afecta eso a la sociedad?
Básicamente hay dos opciones cosmológicas, o bien los dioses existen (como entidades extraplanares súper-poderosas) o bien son una invención de la humanidad y no existen como tales.
En el primer caso, hay que plantear un escenario de ‘Guerra fría’ entre los diferentes panteones, demonios, etc. que justifique su interés por mundos habitados por especies inferiores. La idea de que hayan aprendido a extraer poder de la fe de sus creyentes es una buena forma de justificar este interés y el equilibrio de poder que evitaría que los dioses bajaran al ring a masacrar a los creyentes del otro, lo cual crea un interesante escenario para los power-gamers.

La ‘destrucción mutua asegurada’ mantendría una guerra fría entre panteones.
En el otro escenario, la magia divina y arcana proceden de una misma fuente (vientos de magia, fuerza universal), pero se accede a ella de diferentes formas ya sea mediante un acto de fe o a través de fórmulas ‘científicas’. Esto plantea un escenario similar al real, donde la existencia de los dioses no puede ser demostrada y quedan como un acto de fe ante el poder de sus clérigos. Pueden existir ángeles, demonios y cualquier criatura asociada, pero estas serían simplemente criaturas extraplanares afines al alineamiento de las diferentes religiones (una especie de panteón menor) o mejor aún, solo una manifestación de la fe del invocador, cuando un clérigo bueno invoca a una criatura aparece un ángel porque es lo que espera encontrar, cuando lo hace uno malvado es un demonio el que responde a sus plegarias.

En cualquier caso, la existencia real de los dioses (o al menos de las manifestaciones de su poder) no tiene por qué suponer un cambio hacia un fervor religioso mayor que el que se daba en las sociedades de la edad media. El motivo es que la gente de la época era ya extremadamente creyente y creían de verdad en los milagros que veían habitualmente; iconos sangrantes, curaciones milagrosas, brazos incorruptos, pestes… El hecho de ver a un sacerdote hacer un milagro con luces no les va a dar más fe de la que ya tienen.
Sí que habría sin embargo algunos aspectos a tener en cuenta sobre las religiones que podrían aparecer y proliferar. Serán religiones posiblemente politeístas en las que el contacto constante con los dioses hará que se tenga una visión de ellos muy humanizada y cercana (al estilo griego o romano). Aunque no es inviable la aparición y dominio de religiones monoteístas (especialmente en el segundo escenario de los dioses inexistentes).
La muerte es un tema delicado dentro del sistema de creencias, conjuros como la resurrección, hablar con los muertos, reencarnación, etc., van a hacer que la muerte no sea algo misterioso y temido sino una parte más dentro del ciclo de la vida. Esto podría dar sociedades que no vieran con malos ojos que se animaran cadáveres para realizar tareas diversas como trabajar en las minas o en la industria (su uso en agricultura puede estar vetado por meras cuestiones prácticas). De nuevo el referente es la mitología clásica, donde la muerte era vista como una parte más de la vida y Hades un dios más en el panteón al que se rezaba cuando tocaba.

A currar…

Sinceridad mágica.
Una sociedad en la que no es posible mentir y en la que se puede acceder a todo tipo de información a través de conjuros adivinatorios tendrá una forma muy especial de funcionar. La honestidad y la sinceridad serán la norma en la sociedad, tratos comerciales, discursos políticos, debates, juicios… todos se realizarán baja estrictos controles que aseguren que los participantes solo dicen la verdad. Se puede mentir en el día a día, pero si una disputa llega a juicio, la verdad siempre saldrá a la luz.
¿Qué cosas podrían ocurrir? Tal vez si un comerciante es pillado en un engaño, esté dispuesto a negociar un soborno antes de verse en un juicio donde todos sus tejemanejes pueden salir a la luz. ¿Habrá gente especializada en burlar los conjuros mediante la manipulación y la dialéctica? ¿Quizás un gremio de bardos capaces de ocultar las mentiras tras un velo de verdades? En esta sociedad que tiene asumida la verdad como uno de sus pilares ¿Sería la mentira un agravante de cualquier delito capaz de enviar al culpable a la muerte? Recomiendo la lectura de dos libros de ciencia ficción al respecto, ‘Luz de otros días’ y ‘La máquina de la verdad’ que tratan sobre la pérdida de la intimidad y la incapacidad de ocultar cosas a la sociedad.

Un mundo de héroes.
Qué sentido tiene reclutar un ejército de dos mil soldados, cuando diez personajes de nivel elevado pueden acabar con ellos en una hecatombe de bolas de fuego y ataques torbellino. Las fuerzas militares serán pequeñas y altamente especializadas, formadas solo por luchadores y lanzadores de conjuros de alto nivel, equipados con los mejores objetos mágicos y acuartelados a la espera de ser enviados en acciones de intervención rápida. Los soldados de bajo nivel, quedarían relegados a tareas de vigilancia y milicia, guardias, dotados de equipo mundano barato y con órdenes de huir e informar de cualquier incidente de alto riesgo que ocurra.

Pero la magia a la larga tendrá un efecto mucho más interesante. La carrera armamentística. Tener una docena de héroes de nivel 18 es cojonudo, pero se necesitan años de entrenamiento y personas con un potencial excepcional para lograrlo. ¿Y si pudieras darle a un soldado de nivel bajo un arma sencilla como un cetro o una varita que pudiera usar y que le permitiera derribar héroes? Algo como varitas de desintegrar de una sola carga y colgantes de protección contra energía para evitar la primera bola de fuego. Lo justo para que unos cuantos soldados lleguen a tiro del grupo a abatir y le suelten media docena de rayos de desintegración. Al final se llegaría a un equilibrio entre el ‘recluta patoso’ y ‘Conan el bárbaro’, en el punto óptimo en que sale rentable equipar a un soldado veterano con equipo potente pero económico.

-‘Los ‘doble-D’ eran inestables cuanto menos, pero podían con cualquier cosa que invocara un hechicero’.-

Las guerras serían muy diferentes y más parecidas al concepto actual de guerra, con unidades especializadas realizando ataques relámpago contra objetivos concretos. No es inviable que alguna cultura esclavista o atrasada envíe miles de soldados a la lucha, pero estos sería rápidamente derrotados con los recursos del reino atacado. Cualquier reino con acceso a magia, héroes y objetos mágicos en general descubriría que le sale mucho más barato equipar a grupos de élite reducidos que movilizar miles de soldados de nivel uno que podían estar haciendo algo más útil como recoger la cosecha o construir carreteras. Enviar mano de obra a que se los coma un dragón o una tribu de trolls es una soberana estupidez.

Transportes.
¿Porqué cargar un barco que se puede hundir o robar si puede teleportar cosas? -¡Es que la teleportación es muy cara!- Pues depende, porque una red de círculos de teleportación costaría dinero de montar, pero una vez en funcionamiento el coste de mantenimiento es 0, y no hace falta ser muy listo para ver el beneficio económico que se le puede sacar. El trasporte de mercancías, bienes y personas pasaría a ser algo instantáneo y muy rentable para los poseedores de la red de teleportación.
Aun así habría algunas excepciones en las que podría ser necesario el uso de transportes alternativos, cargas muy grandes que no puedan entrar por el círculo, etc.

Internet.
Ya sea mediante bolas de cristal, conjuros permanentes de enlace telepático o sus variantes, crear una red de información global es sencillo y rentable. Esta red se usaría para enviar retratos de señoras desnudas por todo el multiverso. Además de para eso, este flujo información permitiría la creación de imperios y alianzas de tamaños nunca visto antes y que podrían ser controlados con facilidad desde sus respectivas capitales.

– “Buenas ¿está el enemigo? Que se ponga…” –
Lo más probable en este escenario es que el imperio Romano nunca hubiera desaparecido y sería en estos momentos una potencia mundial, de nuevo una lectura recomendada ‘Roma eterna’.

Esta red de información que al principio servirá solo para fines gubernamentales, tendrá después aplicaciones evidentes en el desarrollo del comercio y del conocimiento científico, viviendo ambos un florecimiento sin parangón en virtud de una globalización temprana.

Ciudades y las zonas salvajes.
Con el comercio potenciado a niveles nunca vistos y el poder centralizado en las grandes urbes, la mayor parte de la población se aglutinaría en ciudades y en las granjas de cultivo intensivo que aparecerían a su alrededor (aunque existan conjuros de crear comida será mucho más barato cultivar comida y nadie en su sano juicio preferirá ese maná blancuzco a un verdadero filete de buey).

La zona fuera de la influencia de las ciudades, será zona salvaje e incontrolada. El coste que supondría mantener pacificada la zona no compensa en absoluto los beneficios obtenidos, quedando todo en manos de bandidos, monstruos, bandas de saqueadores y aquellos granjeros, buhoneros o gente lo suficientemente loca para vivir en el exterior. Esto no quiere decir que todo esté lleno de dragones y demonios infernales de nivel n, cualquier amenaza potencialmente letal para las metrópolis sería eliminada rápidamente por las fuerzas de élite del imperio mediante un ataque relámpago fulminante.
Ciertas zonas estratégicas estarían controladas por pequeñas fortalezas fuertemente guarnecidas con guerreros de élite. Principalmente minas y fuentes de recursos, así como postas de viaje o lugares donde los métodos tradicionales de transporte pudieran parar en su viaje por lo salvaje. Pequeñas comunidades se agruparían a la sombra de las fortalezas para protegerse de los peligros de las zonas salvajes.

Tecnología mágica.
La acumulación de gente en ciudades genera dos efectos, un incremento en la demanda de bienes y servicios (la gente necesita, ropa, comida, herramientas…) y un incremento de mano de obra disponible (toda esa gente que ahora vive en las ciudades tiene que hacer algo). Bienvenidos a la industrialización siglos antes de que se inventara.

El escenario más verosímil sería una sociedad mágico-industrial con aceleradores de rocas en lugar de catapultas, motores de combustión alimentados con magia, grandes factorías con hornos alimentados por portales al plano elemental del fuego, legiones de muertos vivientes y constructos trabajando sin descanso… no voy a extenderme demasiado en esto (lo dejaré como ejercicio personal de cada uno).

Eso sí, que nadie piense en bucólicas sociedades donde todo es paz y la gente vaguea entre jardines con blancas túnicas, las ventajas de la magia y la tecnología son solo para las clases más pudientes y la gran masa obrera trabajará horas y horas al calor abrasador de los hornos entre el hedor de sus compañeros zombis.

Finalmente puede que las diferentes religiones tengan algunas quejas al respecto, pero tradicionalmente la fe es extremadamente pragmática cuando el dinero fluye, la economía es una fuerza imparable y todo se engrasa para que las cosas se adapten a los nuevos tiempos.

Economía.
La proliferación del comercio y las transacciones por todo el mundo aceleran la aparición del papel moneda y las cartas de crédito para evitar tener que andar moviendo toneladas de oro o gemas de un sitio a otro ¿para qué hacer eso si el oro puede estar a salvo en las criptas más seguras de las ciudades y puedo ir a por él en cualquier momento desde cualquier parte del mundo en minutos? Esto acabará llevando a la desaparición del patrón oro y será la potencia y riqueza de los imperios la que respalde el valor de su moneda.

Se acabó el tener que ir por ahí con toda tu fortuna encima. Los personajes realmente ricos (incluidos PJs), tendrán cuentas de crédito y solo tendrán que identificarse para poder acceder a su capital desde cualquier metrópolis del mundo.

Monstruos y otros PNJs.

Las criaturas inteligentes más poderosas, tales como dragones, liches, beholders, etc., tienen dos opciones:

Llevar una vida escondidos de algún modo en las zonas salvajes tratando de mantener un perfil bajo que los mantenga fuera del punto de mira de los imperios dominantes.

O bien integrarse en la sociedad del mismo modo que lo hacen los personajes de alto nivel, ya sea abiertamente o de manera subrepticia. De ese modo, el terrible dragón negro Azerovix podría ser el gobernador de las regiones del sur del Imperio Escarlata, o un señor del crimen de la capital, oculto en su mansión mientras dirige su red de malhechores. Sea como sea, una sociedad acostumbrada al trato con razas no-humanas, entidades extraplanarias, muertos vivientes y demás bichos raros no debería tener problema para integrar en su seno a toda criatura inteligente que pueda aportar algo de valor a la sociedad. Evidentemente habrán castas y diversas categorías de ciudadanos con diferentes derechos tal como ocurría en el Imperio romano, por poner un ejemplo.

Y hasta aquí llegamos. El mundo planteado con estas premisas sigue manteniendo su aire épico, fantástico y mágico, pero huye de los clichés de dragones sobre montañas de oro y hechiceros malvados en torres ruinosas ofreciéndonos algo parecido a un steampunk-fantástico con matices oscuros a lo cyberpunk. Espero que os haya gustado y estaré más que encantado de leer vuestras ideas y opiniones en los comentarios.

Nos vemos la próxima entrega (¿os habéis fijado que ya no digo ‘semana’? que malo es trabajar T_T) y recordad que podéis seguir el blog en facebook, Google+ y twitter.

8 comments for “MbDM (XXXI). Fantasía realista en tus campañas.

  1. September 13, 2014 at 9:55 pm

    La verdad es que si lo miras, sobretodo la parte de razas no humanas y tecnologia magica, como si fuera fantasia espacial estilo starwars por ejemplo, no resulta tan extraño. Yo he jugado ambientaciones asi como las que describes y efectivamente tienden siempre a convertirse en una especie de universo de fantasia comprimido en un solo planeta… o no.

  2. Bas
    September 14, 2014 at 1:32 pm

    Pero la iglesia lo puede complicar todo. Ya existan los Dioses o no, existirá una (o varias) religiones que querrán mantener el control sobre sus seguidores.

    Si la iglesia puede usar magia, ¿qué le impide declarar a todos aquellos lanzadores de conjuros que no trabajan para ella como herejes? Los lanzadores de conjuros estarían fuera de la Ley y todo el sistema de tecnología basado en la magia se vendría abajo. Todo, salvo aquella parte del cotarro que está siendo controlada por la religión principal y más poderosa.

    Por supuesto, la iglesia también necesita apoyo político. Por ese motivo, Nobles e Iglesia se aliarían para tener el control sobre las masas y la "tecnología", siendo ellos los únicos "moralmente" capacitados para usar Artefactos y alquilar los servicios de los grandes Heroes.

    Por supuesto, los Héroes no serían una excepción en todo este embrollo. Si la magia que no trabaja para la Iglesia está proscrita, los Héroes que no trabajan para la Iglesia o sus aliados también serán herejes que deben ser ajusticiados. Y ¿Quién dará caza a ese guerrero de nivel 18 que dice que no se pondrá de rodillas antes ningún Dios? Pues ese otro guerrero de nivel 18 que ha dicho que, si le pagan bien y le dan de comer, cazará a ese hereje bastardo y se quitará competencia de en medio.

    Al final, tendríamos como resultado a grandes ciudades súper pobladas con altos índices de pobreza y vandalismo, mientras la clase noble y el clero se benefician de todo el poder que otorgan la magia y los grandes Héroes…

    Al final, este tema da para mucho juego y puede conseguirse cualquier estilo de juego que se desee jugar.

    Un tema muy interesante.

    Saludos.

  3. Tom
    September 14, 2014 at 5:01 pm

    Está muy bien tratado el tema, por supuesto esto se decanta de una magia infalible estilo D&D
    (los hechizos funcionan automáticamente, la magia es parte del balance). En ese esquema la magia funciona de manera casi idéntica a la tecnología.
    En mi juego "Alas o la Era de la Aristocracia Diesel" el esquema tiene un punto de contacto en esto de la importancia de las redes por sobre el territorio. No es casual.
    Es decir que el género en este sentido pasa a ser ciencia ficción pura y dura.
    Pero en cuanto la magia tenga sus propias reglas diferentes a las del mundo humano
    todo eso se puede venir abajo y restituir el encanto y la particularidad de la fantasía.

  4. September 15, 2014 at 5:47 pm

    Me gusta mucho este comentario. Y si bien es cierto que puede haber una o varias teocracias compitiendo, también podría haber magocracias.

    De hecho, la magia según el manual, si aplicas componentes, si que altera la economía. Después de todo, si un objeto mágico exige oro, puede que el oro SI que sea un recursos valioso que se use como valor de cambio. Y quien dice oro, dice determinadas gemas o elementos necesarios para conjuros. Es decir, en una guerra el guano (elemento material coste cero para bolas de fuego), de pronto podría tener un gran valor y matar a la población de murciélagos de un país empezaría a tener sentido… XDDD

    Y luego están los "cuentos de hadas" y estereotipos varios. En las aventuras oficiales de forgotten, hasta las camareras eran hechiceras de nivel 17 (gran sin sentido) para evitar que los aventureros abusaran de los pnjs. Pero si se le da la vuelta es un poco como dice Bas, ¿Le vas a decir a la bruja de nivel 20 que no puede hacer algo por ser mujer? Pues por poder puedes, pero ya puedes tener un nivel parecido y ganar la iniciativa, que si no y si le da tiempo a lanzar conjuros, bien puedes amanecer con un cambio de sexo… Y así sucesivamente. XD

    Para mi, más que un tema de realismo, es un tema de coherencia. Eberron hizo un amago. Dark sun también intentó prestar atención a esas cosas. Forgotten… bueno, dejemoslo en que forgotten es un "cajón desastre" para todo lo que alguien en algún momento pensó que era molón, fetiches incluidos. XDDD

  5. September 15, 2014 at 6:37 pm

    El que la iglesia tenga acceso a la magia no tiene porqué darle más poder de que ya tiene, ya que otros estamentos sociales también tendrán acceso a esa misma magia.

    Claro que la iglesia tendrá mucho poder, al igual que los nobles y la burguesía y los magos. Pero no esperes unas guerras de poder eternas entre ellos, del mismo modo que no las hay en la actualidad ni (en términos generales) las había entonces. Todo se regirá por un 'tu me rascas, yo te rasco', los magos también creerán en los dioses que toque y serán piadosos y cumplidores con sus creencias, al igual que los nobles y la gente de pasta. Y la iglesia expenderá las bulas apropiadas a los magos poderosos cuando estos tengan que hacer algo que no se ajuste del todo a la norma establecida, del mismo modo que se la expenden al Rey cuando tiene que casarse por cuarta vez porque se ha aburrido de su actual esposa.

  6. September 15, 2014 at 7:02 pm

    Bueno, es relativo. dicen que la necesidad es la madre de la ciencia. Pero en un mundo donde la magia hace fácil muchas cosas, hay bastante tecnología que no se desarrollaría. Dado que la religión en D&D o similares otorga poderes y es más "accesible" que la magia arcana, es bastante probable que la mayoría de magia fuera practicada por clérigos. Claro que al estar divididos (por pertenecer a distintos dioses), sería más complicado que se reconcentrasen las cosas como en el mundo occidental. ¿Sabéis las cruzadas? Pues es posible que sucediera a lo bestia. Con alianzas de dioses y vete a saber qué más. Es decir, partes de la base que en la religión decide gente, pero en estos mundos deciden dioses (que pueden estar bastante alejados de lo que es la vida mortal y tomarán decisiones que puedes flipar y si no, juega al kalua). De los ejemplos que pones, historicamente tienes casos que contradicen lo que tu comentas. Lo de no querer dar una bula a un rey para que se vuelva a casar fue lo que dio origen al protestantismo, por ejemplo. En cuanto a los magos "creyentes" habría, pero esta claro que también los habría que no, porque llegado un nivel de poder, bien puede importarles un cagarro, hablando pronto un mal. Piensa que el nigromante que va para lich (cosa que puede hacer con magia arcana, poco le importará la otra vida.

    En cuanto a la burguesía, pierden mucho cuando un conjuro de nivel 0 como remendar, arregla las cosas mejor que cualquier zapatero… Eso si, lo de muertos vivientes de mano de obra barata, no lo dudes…

  7. September 17, 2014 at 1:06 pm

    Muy interesante el post. Este enfoque debería sorprender continuamente a los jugadores, ya que se encontrarían en un mundo "fantástico" demasiado parecido al nuestro.

    Me he quedado con la intriga de saber más sobre el "tippyverso", que Eberron es mi escenario de campaña favorito para D&D.

  8. March 11, 2015 at 3:28 pm

    Muy interesante esta entrada… La estaba releyendo y he pensado que el término que más me encaja cuando hablo de fantasía és verosimilitud, más que realismo. La fantasía es "no realista" por naturaleza, pero puede ser verosímil.

    A mi los mundos D&D nunca han terminado de gustarme precisamente por eso, por la falta de verosimilitud. Ya lo mencionas tu mismo: para qué quieres armadura si total te van a freír con una bola de fuego? Para qué quieres castillos si te van a atacar con dragones voladores? Mejor te construyes un búnker, no? Etc.

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