Jugando a cosicas (LXXIV). La Granja.

Hola a todos, vamos a descansar del tema piratas y a reseñar un poco. Hoy vamos echarle un vistazo a un juegazo de gestión agraria.
La granja: Puntuación (8)
Michael Keller
Andreas “ode.” Odendahl
1-4 jugadores
120-150 min.
La Granja es un juego de gestión de recursos puro y duro. Detrás de unas mecánicas que pueden asustar a primera vista con muchísimas cosas que hacer, un montón de acciones, cartas especiales, recursos básicos y avanzados, etc… se esconde un juego que en el fondo brilla por su sencillez.

Aquí lo que vas a hacer es producir recursos, procesarlos y enviarlos en burro. Y ya está, este es el meollo del juego, para hacernos con la victoria tenemos que optimizar este proceso de producir-enviar y eso lo conseguiremos con los valiosos ayudantes. Estos ayudantes son sin duda el alma del juego con habilidades especiales que nos van a permitir destacar en determinadas acciones y nos van a marcar la estrategia a seguir durante la partida, tener unos ayudantes con buenas sinergias entre ellos es la clave para ganar.

Tantas opciones asustan pero el juego es menos complejo de lo que parece (foto BGG).
El turno es también bastante sencillo y enseguida nos hacemos con el flujo del juego. Empezamos cada turno ampliando la granja mediante una carta que puede convertirse en campos de cultivo, ayudantes, carretas o mejoras de nuestro tablero de juego en función de en qué posición la coloquemos. Como jugar una carta es gratis (excepto cuando la jugamos como ampliación), es algo que al principio parece poco valioso, pero en realidad es una habilidad muy potente ya que solo vamos a jugar 6 cartas durante toda la partida, así que cada carta de más que podamos jugar mediante acciones extra o combos de cartas será una gran ventaja.

Las cartas son la clave del juego (foto BGG).
Después nuestros campos y establos producen recursos y pasamos a una fase de acciones mixtas que nos van a dar dinero, recursos, envíos gratis, etc… Esta parte es una fase potente de la partida pero a no ser que tengas cartas de ayudantes que te permitan asegurarte acciones, lo normal es que no puedas prever que acciones vas a tener disponibles ya que estas se definen al azar al principio de la fase y se van descartando según los jugadores las van utilizando.
Finalmente entramos en la última fase donde los jugadores envían los recursos que tengan a los diferentes comercios del tablero, que nos darán unas losetas con ventajas especiales durante la partida o a nuestras carretas, que nos darán directamente puntos de victoria y cajas de mercancías (una especie de comodines). Este es otro de los puntos delicados del juego, al principio no tenemos casi nada que enviar, los burros parecen algo poco útil y dos o tres burros parecen más que suficientes durante toda la partida… craso error, durante el último turno vas a querer hacer 8 o 9 envíos como mínimo y esos burros extra que guardaste de los tejados (unas fichas de bonos que se pueden comprar cada turno) van a demostrar que valen su peso en oro.

Con la granja llena de recursos es el momento de enviarlos (foto BGG).

Puntuación intermedia de ronda y a por el siguiente turno. Y así ronda tras ronda hasta el final de la partida donde sacaremos algunos puntos extra de vender todos los recursos sin utilizar de nuestra granja.
El juego parece que tenga mucha interacción ya que en la fase de acciones los jugadores se quitan las acciones unos a otros y al enviar carretas puedes eliminar puestos de mercado de otros jugadores. Pero si haces las cuentas verás que los movimientos de carros y mercados van a ser un punto arriba, uno abajo y que las acciones al final vienen un poco marcadas por el azar ya que a menos jugadores se tiran menos dados y en realidad acabas teniendo lo que te queda, no es como el Agrícola, por poner un ejemplo, en que todas las acciones están disponibles y es importante planificar cuando ser el primero. Aquí puedes romperte los cuernos para empezar eligiendo y que no salga la acción que querías o que salga 4 veces y haya de sobras para todo el mundo. Además como los puntos son ocultos tampoco tienes muy claro quien está ganando así que quizás ese punto que el quitas al rojo en realidad está dándole la partida al azul. Aun así la interacción existe y no puede clasificarse el juego de un solitario multijugador.
Entrando en cosas más mundanas, la calidad de los materiales es más que correcta, unos tableros de granja gruesos, mucha madera cartas de buena calidad. El acabado gráfico es desde mi punto de vista excelente con unas ilustraciones en tonos pastel que encajan perfectamente con el aire que debe trasmitir el juego.

El tablero es un entorno de lo más bucólico (foto BGG).
En cuanto al precio, el juego no es barato y si ves la ofertaza que se llevaron aquellos que se hicieron con el juego en el crowdfunding da una rabia… pero no me cabe duda de que si te va el tema granjero y los juegos con chicha esta es una compra casi obligada. Espero con ansiedad el próximo juego de los autores de temática sci-fi (este sí que caerá).
Resumiendo, un gran juego de gestión de verduras y cochinos que te va a hacer pasar unas horas de los más entretenido mientras haces cuentas como un loco tratando de redondear los turnos (juego con alto riesgo de AP, ya aviso).
STATS
DIVERSIÓN; 8,5, un magnífico ejercicio de gestión, si te gusta el manejo de recursos y optimizar jugadas esto es para ti.
DIFICULTAD: 6, he dicho que el juego era más sencillo de lo que parece a simple vista, pero desde luego no es algo para novatos.
FRIKEZ: 5, por la cantidad de mecánicas y lo complejo de gestionar los recursos, ya que el tema no es para nada friki.
Link a La Granja en Board Game Geek.

Hasta la próxima semana y recordad que podéis seguir 2 maracas D10 en facebook, Google+twitter e Instagram.

Jugando a cosicas (XXXI). Reseña de At the gates of Loyang.

Buenas a todos, hoy recojo una reseña que hacía tiempo que quería escribir. Un juego que llegó a mi colección hace ya unos años y que desgraciadamente no he podido jugar tanto como quisiera.

At the gates of Loyang: Puntuación (8)

Pues estamos ante el tercero y menos conocido de los juegos de cosecha de Uwe, después del Agrícola y el Le Havre, este juego nos pone en el pellejo de unos agricultores chinos que tratarán de satisfacer la demanda del mercado a base de nabos, remolachas y judías, mientras avanzan por el duro camino hacia la prosperidad.

El Loyang (vamos a recortar un poco el nombre) es un juego curioso, tanto por su planteamiento, como por sus mecánicas. Para empezar, es un solitario. Aunque se anuncie para 1-4 jugadores, la experiencia más satisfactoria se obtiene en las partidas para 2 (para 4 es exactamente igual pero más largo y engorroso) y en estas partidas a 2, la interacción entre los jugadores es mínima. Pero lo cierto, es que lejos de hacerlo un mal juego, crea una gran tensión mientras tratas de superar la puntuación del contrario y lo puteas de vez en cuando con alguna carta especial.

Es un juego puro de gestión de recursos
, nada de trabajadores en esta entrega, aquí el único que curra es nuestro sufrido granjero. Los jugadores tienen un mini-tablero en forma de ‘T’ donde se encuentra el contador de puntos de victoria y el mercado de verduras (donde en un alarde de realismo, nos venden semillas a precio de oro y prácticamente regalamos nuestros productos) y alrededor del cual se disponen las cartas que van dando forma a nuestra aventura agraria.

Sobre el tablero iremos colocando campos de cultivo (a razón de uno por turno de un mazo propio de cada jugador que incluye 8 campos de cultivo) en los que plantaremos las semillas que compremos, cambiemos o recolectemos y con las que trataremos de suplir a los clientes que vendrán a nuestra granja (estos sí que nos pagarán una buena cantidad de dinero por nuestros vegetales). Los campos de cultivo no son todos iguales y las verduras más cotizadas solo pueden plantarse en algunos de los campos. Además, tenemos un carro (una suerte de almacén temporal) y un almacén donde guardar los excedentes de un turno a otro.

El juego en proceso,  con los campos de cultivo al fondo, nuestro granjero avanzando por el contador de PV y a los lados cartas de clientes y mercaderes (foto BGG).

Cada turno, se roban cartas de un mazo común y se crea una suerte de subasta por descarte en el que los jugadores van tirando cartas a un pool común, hasta que un jugador ve una carta en mesa que le gusta y decide jugar. Entonces se juega una carta de la mano y una de la mesa (obligatoriamente) y el otro jugador, debe entonces hacer lo mismo. Estas cartas son de varios tipos, incluyen clientes (que compran nuestros productos) que pueden ser fijos (hay que serviles durante varios turnos y generan una importante presión al obligarte a producir o comprar las verduras que piden) o esporádicos (estos son más fáciles de manejar, pero dan menos dinero), puestos de mercado, donde podemos trocar unas verduras por otras (ya sea para venderlas o para plantar), ayudantes (cartas especiales con sus propias reglas que nos permiten intercambiar cartas entre los tableros, evitar que los clientes se enfaden si no les damos lo que quieren, o incluso robarle clientes al contrario) y campos extra que pueden usarse para ampliar la granja.

Los clientes fijos aumentan nuestros ingresos, pero pueden enfadarse y costarnos dinero si no les servimos a tiempo. Fu Manchú está ya bastante enfadado (foto BGG).
Las cartas de ayudantes traducidas por un amable miembro de la BGG (foto BGG).

Con todo esto se genera un caos de compro, vendo, amplio los campos y planto unas remolachas por aquí, que nos lleva como objetivo final a recoger dinero y comprar puntos de victoria (avanzar en el camino de la prosperidad). Si, los puntos de victoria se compran y tienen un coste exponencial, es una de las cosas más entretenidas, de repente tienes un montón de pasta con la que podrías comprar semillas y arreglar la granja, pero tu amada y pija esposa quiere un estanque lleno de carpas doradas y un oso panda… ale a gastarse 14 moneditas en subir un escalón en la tabla.

¿Puntos negativos? Pues lo cierto es que varios. El aire, una caja enoooorme (como la del Agrícola), que tras abrirla te quedas mirando en plan ‘me faltan componentes, debe estar defectuoso’, mientras coges los mini-tableros que parecen restos de destroquelar… Afortunadamente, el juego te quita rápidamente esa sensación de desasosiego (aunque mi estantería agradecería una caja con la mitad de grosor y un jodido tray para meter las cartas y las verduras).

El tablero parece un resto de fábrica (foto BGG… si esta semana no tengo la cámara de fotos…).

El otro handicap, como ya hemos comentado, es el número de jugadores y la poca interacción entre ellos, que puede echar para atrás a más de uno (al final estás comprando un juego para 2 jugadores).

Mi veredicto final, es que es un juego excelente (también es cierto que los juegos de agricultores me encantan) y una compra obligatoria para aquellos que buscan títulos para dos jugadores. El juego es magnífico si no te importa tener que hacer cuentas, porque te faltan dedos cada turno mientras tratas de cuadrar las compras, ventas y excedentes.

Por cierto, el juego puede jugarse gratuitamente online en la web de Yucata (aunque en esta web se suele jugar por turnos de esos que te conectas de un día a otro, así que quizás no sea la mejor opción para hacerse una idea del juego), algún día de estos dedicaré una o dos entradas a estos portales.

STATS
COMPLEJIDAD: 5, el juego es en realidad muy fácil, pero las reglas son muy engorrosas, es de esos que te los explican en cinco minutos pero te pasas una hora leyendo reglas como te toque aprender solo.
DIVERSIÓN: 8 ¡Ay rubio los malacatones! ¡Que me los quitan de la maaaanos! (soy un yonki de los juegos de granjas desde el SimFarm del ordenador).
FRIKEZ: 4, el tema es apto para todos los públicos, pero el juego no es fácil de dominar para gente que solo ha jugado al parchís o el trivial.

Links de At the gates of Loyang en Board Game Geek y Mesa de Juegos.

La semana que viene son las Jesta y me plantaré allí con el saco de dormir y Cats (mi libro, yo he venido a hablar de mi libro), así que me da que no habrá entrada en el blog (pero para la siguiente si nada lo impide, tendremos especial jornadas).

Recordad que podéis seguir el blog en facebook, o en Google+, y en twitter como 2maracasD10.

Jugando a cosicas (XXVI). Agricola. Animales en la granja.

Seguimos una semana más con los juegos de tablero (que los aficionados al rol no desesperen, es que llevamos más de un mes sin tirar 1D20, pero volveremos). Hoy vamos con un juego nuevo (o al menos reciente), el Agricola para 2 (o animales en la granja como dice la caja, aunque ni los de la editorial lo llamen así).

Agricola. Animales en la granja: Puntuación (8.5)

Este es uno de esos juegos a los que le tenía echado el ojo desde que se anunció su lanzamiento. Muchos se plantearán qué sentido tiene sacar un juego para 2, de un juego que ya funciona perfectamente para dos personas… Bueno, lo cierto es que quizás hubiera sido más correcto y esclarecedor llamarlo Agricola Lite o algo por el estilo, porque lo que realmente aporta esta caja a la experiencia ovejil es que es pequeño, mono y rápido.
Para aquellos que conozcan el Agricola, este no presentará ningún misterio, es básicamente un Agricola simplificado y ligero (lo de no tener que dar de comer a la gente relaja una barbaridad). Para los que no sepan muy bien de qué va esto, decir que es un juego de colocación de trabajadores. Nuestra familia de tres miembros marchará a trabajar cada día; recolectando materiales de construcción (madera, juncos o piedras) y animales (ovejas, cerdos, vacas y caballos) y construyendo mejoras en nuestra granja (vallas, abrevaderos, establos, etc…). El objetivo final, tener una gran granja llena de animales.

Las granjas van creciendo y llenándose de animeples.
Pero no solo es un gran filler, también es un gran juego de iniciación por sus mecánicas sencillas, perfecto para que los menos jugones se acerquen a las mecánicas de colocación de trabajadores (que no son nada sencillas para gente que solo ha jugado al Trivial y al Monopoly).
Dada la sencillez del juego y la falta total de azar, es cierto que es fácil ver las mismas estrategias en todas las partidas… pero señores, es que es un filler, un jueguecillo para pasar 20 minutos entretenido mientras hacemos crecer nuestra granja.
El otro punto negativo que se le puede ver es el precio, 25 euros por un filler en caja pequeña puede parecer excesivo, pero lo cierto es que lleva un montón de animeeples (los animalicos de madera), fichas y materiales de buena calidad. No me arrepiento en absoluto de haberlo comprado.

El juego no es barato, pero la cantidad de componentes y su calidad justifican el precio.
Resumiendo, un juego muy redondo. Un filler ameno y entretenido, perfecto para iniciar gente a este vicio nuestro, para llevar de viaje este verano o simplemente para llenar un rato entre partidas.
STATS
COMPLEJIDAD: 2, con una complejidad estratégica menor que su hermano mayor, este es de los sencillotes, sencillotes.
DIVERSIÓN: 7, gestión de ovejas, nada profundo pero entretenido y rápido.
FRIKEZ: 2, si al Agricola le tocaba un 3, a este aún podemos bajarle un punto más por lo asequible que resulta para novatos.
Links de Agricola, animales en la granja en Board Game Geek y Mesa de Juegos.
Nos vemos la semana que viene, y no olvidéis seguir el blog en facebook, o en Google+, y en twitter como 2maracasD10.

Jugando a cosicas (XXV). Reseña de Agricola.

Hola a todos, tras mi inesperado segundo puesto en el torneo de Agrícola que se realizó en Homoludicus Valencia el mes pasado. No puedo más que marcarme una reseña de este espectacular juego que desgraciadamente no ha conseguido triunfar en mi mesa habitual.

Agricola: Puntuación (8.5)

Bueno, quien no conoce a estas alturas el juego de Uwe Rosenberg. Salió en el 2007 y se catapultó a la fama, actualmente en el 2º puesto de la BGG.
Agricola, por si queda algún despistado, es un juego de colocación de trabajadores. En el llevamos a una familia de granjeros que trata de medrar en la Europa posterior a la Peste Negra. Durante la partida mandaremos a los miembros de la familia a recolectar recursos, plantar cebollinos, construir vallas… vamos, lo que viene siendo la vida de granjero.
Empezando por una serie de acciones básicas (arar campos, recoger madera, pescar,…), cada turno van apareciendo nuevas opciones de juego (nuevas acciones como ampliar la familia, coger vacas o reformar la casa) que amplían el abanico de posibilidades del jugador.

Los tableros de acciones donde los jugadores colocan a sus trabajadores. Cada turno se le da la vuelta a una nueva carta que revelará nuevas opciones de juego.
Cuando un jugador ocupa un espacio, nadie más puede realizar esa acción hasta el siguiente turno. Y ahí radica el 50% de la gracia del juego, es lo que da interactividad y pique a este solitario campesino (no hay nada más satisfactorio que ver la cara de tus oponentes cuando te llevas todas la ovejas delante de sus narices).
La gracia restante se la lleva la planificación estratégica que requiere (lo cual no siempre gusta a todo el mundo). Además de tener una granja cojonuda, tus desagradecidos familiares quieren comer y si no los alimentas, se dedican a pedir limosna por el pueblo (cosa que hunde tu reputación y tu puntuación al final de la partida). El juego se convierte así, en algo más que una carrera de optimizar los recursos, con la presión siempre constante de tener que alimentar a los tuyos sin perder posibilidades de desarrollo.

El tablero de la granja de cada jugador, con cercados para animales,  las habitaciones de la casa y unos cuantos recursos. Home is where the your cow is.
Una vez se han dominado las mecánicas del juego, es el momento de incluir los mazos de cartas, que representan oficios (carpintero, techador, comerciante…) y adquisiciones menores (desde un arado hasta un granero) que añaden pequeñas modificaciones al juego estándar, permitiéndonos crear multitud de estrategias para alcanzar la victoria.

Oficios y Adquisiciones menores, cartas que añaden profundidad a este espléndido juego.
Una de las grandes virtudes de este juego es su perfecto equilibrio, se puede alcanzar la victoria de muchas formas (aunque todas pasan por tener una buena casa y una gran familia bien alimentada). Y cuanto más profundizas en el juego (estrategias de alimentación, gestión de acciones, etc…), más te das cuenta de que bien montado está el jodio.
El juego cuenta con varias ampliaciones (sumamente innecesarias desde mi punto de vista, casi tanto como las del Smallworld) que añaden nuevas opciones al juego, más cartas con oficios y adquisiciones, algunas reglas nuevas (como la necesidad de calentar la casa, como si darles de comer no fuera bastante, ahora quieren calorcito… menudos aburguesados). Pero como acabo de decir, creo que el juego tiene tanta rejugabilidad que no precisa para nada de estas ampliaciones, quedan solo para los más adictos al juego.
Existe una página en internet desde la cual se puede jugar online (www.play-agricola.com), hecha por un aficionado y mantenida durante todo este tiempo por aportaciones voluntarias. El interface es lo más horrible, incómodo y anti-intuitivo que puede echarse uno a la cara y te encontrarás por allí a gente bastante capulla (aunque también hay gente normal, no asustarse), elevados en su panteón de friki jugón y despreciando a todo aquel que no haya jugado ochocientas partidas online (cosa difícil de hacer cuando todo el mundo tiene la misma manía). Pero bueno, salvando ese pequeño pero incómodo detalle, a veces es posible encontrar gente maja con la que jugar (o simplemente puedes quedar con tus amigos para echar una partida online).
Por último no quiero cerrar esta reseña sin comentar un excelente tutorial que se puede encontrar en la BGG (está en inglés y hay que bucear un poco en el hilo del foro para encontrar una copia, ya que el autor se dio de baja de la BGG y borró sus artículos, traducida parcialmente al castellano por un usuario, en cualquier caso hay un montón más por internet), el cual me permitió pasar de jugador novato a rebañar un 2º puesto en una liga de este juego en solo un mes. El tutorial es muy completo, explicándote las estrategias básicas y avanzadas del juego, así como haciendo un estudio pormenorizado de las cartas del mazo E (el mazo básico de ampliación de los tres que incluye el juego).

Partida con 4 jugadores (foto de un torneo en HLV)
Conclusiones. Uno de los mejores juegos que puedes encontrar en el mercado hoy en día (su posición en el ranking de la BGG durante años es un aval a tener en cuenta). Eso sí, ten claro a lo que vas a jugar, esto es un juego de colocación de trabajadores, un Sim Farm en toda regla, nada de batallas, nada de muertos y nada de acción (lo digo porque ese fue el factor que falló para que el juego triunfara en mi mesa… panda de asalvajados…). Un juego que además funciona perfectamente con cualquier número de jugadores (aunque a 5 se hace un poco largo para mi gusto, 2 horas y media), ¡hasta se puede jugar en solitario!
¡Ah! Una cosa más. El juego forma parte de la trilogía de la cosecha, formada por los juegos Agrícola, Le Havre y At the gates of Loyang (y al que habría que añadir ahora el Ora et labora, digo yo). Los incondicionales del autor afirman que son todos ellos la panacea de los juegos (yo tengo el Agricola y el Loyang y puedo afirmar que son muy buenos ambos). Con esto solo quería decir, que si tras probar el juego os engancha, estad tranquilos, hay Rosenberg para rato.
STATS
COMPLEJIDAD: 3, no os engañéis, este es de esos juegos fáciles de aprender y difíciles de dominar.
DIVERSIÓN: 8, si te gustan los juegos de gestión y colocación de trabajadores, este es sin duda un must be en tu ludoteca.
FRIKEZ: 3, el juego puede jugarse con cualquiera (la versión familiar al menos, por aquello de la complejidad) el tema es 100% apto para no-jugones.
Links de Agricola en Board Game Geek y Mesa de Juegos.
La semana que viene más, y recordad que podéis seguir el blog en facebook, o en Google+, y en twitter como 2maracasD10.

Jugando a cosicas (XVII). Reseña de Finca

Bienvenidos de nuevo a las reseñas de Dos Maracas de Diez. Hoy, aprovechando que hace poco salieron los finalistas del Juego del Año 2011, vamos con uno de ellos, además uno de los últimos juegos para dos personas que he adquirido (el juego es de 2 a 4, pero ya sabemos los que sufrimos en nuestras carnes la necesidad de jugar en pareja lo difícil que es a veces encontrar juegos que de verdad sean entretenidos para 2).
Finca: Puntuación (7)
Finca es un juego de plantar cebollinos, de temática similar a otros como el Agricola o el Loyang, pero más sencillo (ideal para jugar con los menos frikis). Las partidas son rápidas y el juego funciona perfectamente para cualquier número de jugadores.
Los materiales son buenos, tablero correcto y bien ilustrado y unas buenas fichas de cartón gruesas y manejables. Las piezas de madera son un punto aparte, hay unos peones y unas casas que cumplen correctamente su función, pero con las frutas… ahí se podían haber esmerado un poco más, el corte de las piezas de madera no es demasiado limpio y la pintura también deja algo que desear (sobre todo si tienes el Loyang a mano para comparar, cuyas piezas son de una calidad impecable).
Aquí voy a hacer un inciso. Cuando abrí la caja y mientras ponía los componentes en bolsitas, descubrí que faltaba un peón azul (¡¡¡ARGH!!!… en realidad no es muy grave porque solo se usan todos los peones en el juego a dos, así que puedes coger otro color…. pero como friki de pro que tiene las cajas con el retractilado original, eso no era una opción), mail a Devir y aquí les debo dar otro punto, porque en unos pocos días me mandaron la pieza que faltaba a casa sin coste alguno (la verdad es que da gusto cuando los departamentos de atención al cliente funcionan bien).
Definitivamente, estas frutas no están a la altura del resto de componentes.
Seguimos con la reseña, la distribución del embalaje (con mucho aire como de costumbre y cuatro huecos para poner las bolsas de piezas no me acaba de gustar, tampoco pido que me pongan un tray de plástico para las fichas (bueno, en realidad si que lo pido, pero de momento me conformo con que me quepan los componentes después de enfundarlos), pero un poco más de sitio para que ponga mi cajita de ferretería de los chinos…
En fin, estos son los defectillos que le veo a nivel de presentación (pecata minuta, solo para quisquillosos).
La mecánica del juego es simple y bastante elegante. Cada jugador por turno puede hacer una única acción, recoger vegetales y carros o vender productos (opcionalmente hay cuatro acciones especiales que pueden realizarse una vez por partida en sustitución de las acciones normales, pero básicamente son ventas o recolecciones mejoradas).
Para recoger vegetales, los jugadores mueven sus agricultores por las aspas del molino, recolectado los distintos tipos de verduras y cogiendo carros para hacer el reparto.
Para vender, los jugadores gastan un carro y venden sus verduricas, cambiándolas por las fichas numeradas que hay apiladas en los diferentes pueblos (una vez se agota la pila, asigna una pequeña ficha de bonificación que hay en el pueblo y se coloca una finca de madera para marcar que el pueblo queda agotado).
Aparte de eso hay otras fichas de bonificación que se entregan a los primeros jugadores que consiguen una serie completa de ventas (las fichas de ventas van de 1 a 6 productos, el primer jugador que coge una ficha de cada número se lleva una de las fichas de bonificación).
Visión general del tablero durante el juego, el molino con los agricultores y los carros a la izquierda, sobre el tablero; una finca de madera en un pueblo vacío (rojo), una de las fichas  que se coge cuando vendes (azul), una ficha de bonus de pueblo (verde), y las fichas de bonificación  de series (amarillo) junto  las fichas de acciones especiales del jugador verde.
Una vez se han vaciado un número de fincas (depende del número de jugadores) la partida termina y se suman los puntos de todas las fichas conseguidas pro los jugadores.
Hay una regla curiosa, cuando alguno de los consumibles (frutas o carros) se agota, todos los jugadores deben devolver todas sus existencias de dicho componente a la banca. Esta regla añade un factor de puteo muy satisfactorio.
Como veis no tiene mucho misterio, pero el juego es rápido y entretenido. La estrategia radica en saber controlar cuando se vacían las pilas de los pueblos y adquirir las fichas necesarias para llevarse los bonos y en tratar de chafar las compras del contrincante. Otra de las ventajas del juego es que funciona muy bien para dos jugadores (algo que es muy de agradecer). Mi opinión es que es un juego muy interesante para la colección de cualquier jugón, y un imprescindible para aquellos que buscan de juegos para dos personas que no sean wargames.
STATS
COMPLEJIDAD: 4, al principio parece un poco complicado con tanta ficha, pero ya en la primera partida te das cuenta de que es muuuuy sencillo de manejar.
DIVERSIÓN: 7, si te gustan los juegos de cultivar y los sencillitos, este es tu juego.
FRIKEZ: 3, muy baja, recoger naranjas y almendras y llevarlas a los pueblos, sello Spielberg para toda la familia.

Links de Finca en Board Game Geek y Mesa de Juegos.

Nos vemos la semana que viene, y recordad que poséis seguir el blog en facebook, donde además de anunciar las actualizaciones del blog, aparecen noticias y temas que no tienen cabida aquí.